Magdaleno, de mandadero pasó a ser el hombre fuerte de los Valle

Ocho asesinatos tienen en su haber homicidas de Magdaleno. Su esposa Ericka Julissa Bandy pidió cambio de prisión porque también teme que la maten.

Magdaleno Meza amasó una fortuna que le permitió comprar casas de campo y haciendas, así como para someterse a cirugías plásticas para evadir la justicia y a sus enemigos.
Magdaleno Meza amasó una fortuna que le permitió comprar casas de campo y haciendas, así como para someterse a cirugías plásticas para evadir la justicia y a sus enemigos.

SAN PEDRO SULA.

A los 23 años Nery Orlando López Sanabria (luego Magdaleno Meza), empezó a ser parte del cartel de los hermanos Valle Valle como mandadero de esa estructura criminal.

Con el pasar del tiempo, López Sanabria, quien era descrito como un tipo sagaz, de carácter fuerte y calculador, pasó a convertirse en un hombre confiable y de importancia para los Valle.

En el perfil que manejan los cuerpos antinarcóticos de López se establece que él, quien también se hacía llamar Magdaleno Meza Fúnez o Wilson López Sanabria, se metió en el mundo del trafico de drogas en 2003.

En ese año, los hermanos Luis y Arnulfo Valle, quienes están presos en Estados Unidos por narcotráfico, montaron un narcolaboratorio en el sector de Los Tangos, Copán. Para ese entonces, Nery se encargaba de hacerle mandados a los Valle y de acarrearles cosas para el narcolaboratorio. Por su lealtad, Magdaleno se ganó la confianza de Luis y Arnulfo y le asignaron otras funciones de mayor importancia. Después de ser mandadero, los Valle le confiaron funciones administrativas y operacionales.

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La confianza que la parentela Valle le tenía a Magdaleno llegó a tal punto que lo metieron en la constitución de empresas, entre ellas una de transporte de equipo pesado, en especial volquetas. La flota de volquetas era utilizada por los Valle y Meza para caletearlas y transportar los cargamentos de cocaína hacia la frontera con Guatemala.

Al asumir liderazgo en el cartel, le confiaron recibir y acarrear en el país los cargamentos de cocaína que venían por vía aérea y marítima con procedencia de Suramérica, especialmente de Colombia, rumbo a México para el cartel de Joaquín “el Chapo” Guzmán.

Por el acarreo, la organización criminal de los Valle recibía un pago en dólares y otra parte en especie, o sea droga.

Durante su detención fueron incautadas granadas y dólares.

Después de ser acarreadores de droga, los Valle empezaron a producir cocaína en el país para venderle ellos al Chapo Guzmán. Para eso hicieron unos invernaderos de plantas de cocaína en Santa Bárbara y traían la base de pasta del alcaloide para producir la droga, la cual procesaban en el narcolaboratorio que tenían en Los Tangos.

Las indagaciones de los cuerpos antidrogas establecen que una de las razones por las cuales Magdaleno fingió su muerte y se cambió de nombre fue porque el cartel de Los Cachiros, liderado por los hermanos Javier y Leonel Rivera, presos en Estados Unidos, lo querían matar para debilitar el grupo delictivo de

Los Valle

El narcotraficante fingió su muerte en 2016.Al falso entierro asistieron pocas personas y mostraron una fotografía de un cadáver en un ataúd para hacer creer que había sido sepultado.

López Sanabria registró su muerte en el Registro y se identificaba con una cédula con el nombre de Magdaleno Meza Fúnez. La posición que tenía en la organización del narcotráfico conllevó a que este amasara una gran fortuna que le permitió comprar suntuosas casas y darse lujos pues era ostentoso.

Su captura y muerte

Magdaleno fue capturado el 6 de junio del año pasado junto con su esposa Ericka Julissa Bandy García y tres de sus trabajadores cuando se transportaban en dos carros blindados, donde le decomisaron 193,000 dólares, joyas armas, cuatro teléfonos satelitales, unas libretas que encontraron agentes de la Dirección de Lucha Contra el Narcotráfico (DLCN).

Las narcolibretas fueron parte de la evidencia en el juicio contra el exdiputado Juan Antonio Hernández.

El detective de la DLCN, Miguel Reynoso, fue el testigo que contó al jurado cómo fue que incautó las libretas contables -que mencionan a Tony Hernández- a Meza Fúnez.
Las libretas han salido nuevamente a la luz tras el brutal asesinato de su autor, quien, según su abogado, negociaba negar la existencia de las narcolibretas a cambio de su traslado a otro presidio.

Por su muerte fueron acusados cuatro reclusos

En torno a las narcolibretas hay un misterio porque no fueron acreditadas en el juicio que se le seguía a Magdaleno porque, según detectives que participaron en el decomiso de las evidencias, entre los cuales estaba Reynoso, los jefes de la DLCN mandaron expresamente a un técnico de Tegucigalpa el día de la incautación a traer los teléfonos satelitales, las narcolibretas y otras evidencias, pero no fueron remitidas como evidencias a los juzgados y por eso no constan en el expediente del proceso.

Por el asesinato de Magdaleno el pasado sábado en la cárcel de El Pozo fueron acusados en los juzgados cuatros reclusos, quienes, según los registros de la Policía, tienen en su haber ocho asesinatos.

Su cuerpo fue velado una hora en la prisión donde está su esposa Ericka Bandy y después llevado a Copán.