La noche del 9 de julio, el auditorio del Centro Cultural Infantil (CCI), ahora nombrado en honor al artista Moisés Canelo, dejó de ser únicamente un escenario para convertirse en un refugio de recuerdos, gratitud y música.
Cada butaca ocupada representaba a una persona dispuesta a celebrar la historia de vida y el inmenso legado de Moisés Canelo, una de las voces más emblemáticas que ha nacido en Honduras. Más que un concierto, fue un reencuentro con la memoria de un artista cuya obra continúa emocionando generaciones enteras.
El homenaje comenzó con la proyección de un video biográfico que recorrió los momentos más importantes de la vida del cantante, quien habría estado de cumpleaños esa misma fecha, 9 de julio. Entre imágenes de su trayectoria, entrevistas y presentaciones memorables, el público revivió la historia de un hombre que hizo de la música un puente hacia la identidad nacional.
El silencio respetuoso que llenó la sala dio paso a los primeros aplausos de la noche, confirmando que, aunque físicamente ya no está, Moisés Canelo sigue ocupando un lugar privilegiado en el corazón de los hondureños.
En representación de su esposa, Jemima de Canelas, de su familia y del Centro Cultural Infantil, se compartió un mensaje de profundo agradecimiento dirigido a todos los asistentes.
"Les agradecemos profundamente por acompañarnos en esta emotiva velada llena de música, recuerdos y amor por nuestra cultura. Su presencia hace posible que las nuevas generaciones conozcan, valoren y mantengan viva la obra de quien fue una de las voces más grandes de Honduras".
"Gracias por compartir este homenaje y por contribuir a que su música, su ejemplo y su legado continúen inspirando los corazones de nuestros niños y de nuestro pueblo. Su voz vive en nuestras canciones, en nuestra historia y en nuestros corazones".
Canto, danza y alegría
A parti de las 7:00 p.m. la música tomó el protagonismo absoluto. Un total de 25 presentaciones artísticas fueron desfilando sobre el escenario, interpretadas por destacados artistas nacionales que, con profundo respeto y admiración, dieron nueva vida a las canciones que hicieron famoso a Moisés Canelo.
Cada interpretación fue distinta, pero todas compartieron un mismo propósito: agradecer al artista por haber convertido su voz en parte del patrimonio cultural hondureño.
El repertorio no se limitó únicamente a sus composiciones más conocidas. Los organizadores también incluyeron canciones de artistas internacionales que fueron del gusto personal de Moisés Canelo, permitiendo que el público conociera una faceta más íntima del cantante.
Así, la velada transitó entre la música romántica, las melodías clásicas y los temas que marcaron diferentes etapas de su vida, creando una atmósfera cargada de nostalgia y sensibilidad.
Entre los artistas presentados figuran Karli Ortega, Alfredo Sosa, Josué Ortíz, Max Erazo, Elmer Duarte, Víctor de la Rosa, Juanga Martínez, Natty Paz, Ángel Ríos, Oneyda de América, Celia de Hondura, Zorzales de Sula, CCI, entre muchos más.
Cada presentación recordó que Moisés Canelo siempre defendió las raíces culturales del país y que su legado trasciende la música para abrazar el folclore y la identidad hondureña.
La participación juvenil simbolizó el propósito principal de la velada: transmitir el legado del artista a las nuevas generaciones. Ver a niños y jóvenes interpretar su música fue una muestra de que el arte permanece vivo cuando encuentra nuevos corazones dispuestos a hacerlo suyo.
Como muestra de gratitud por formar parte de esta noche inolvidable, cada uno de los artistas participantes recibió un diploma de reconocimiento.
A lo largo del concierto no faltaron las emociones. Hubo miradas humedecidas por los recuerdos, sonrisas provocadas por las anécdotas compartidas y prolongados aplausos después de cada presentación.
La música logró reunir generaciones distintas bajo un mismo sentimiento de admiración, demostrando que las grandes voces nunca desaparecen mientras existan personas dispuestas a escucharlas y recordarlas.