La polémica provocada por el video en el que la maestra Perla Díaz aparece insultando y golpeando a una estudiante trascendió las aulas abrió un amplio debate en las redes sociales, donde lectores de LA PRENSA comenzaron a comparar el caso con Así aprenderás, la serie surcoreana de Netflix que aborda los conflictos de disciplina, violencia y autoridad dentro de los centros educativos.
La serie, que expone situaciones como las ocurridos en el centro básico República de Cuba, en Morazán, Yoro, fue ambientada en escuelas donde los conflictos de disciplina, las agresiones y la pérdida de autoridad llevan a la aplicación de métodos extremos.
La producción plantea la llegada de inspectores que buscan imponer el orden mediante enseñanzas estrictas que no aparecen en los libros.
Pero volviendo a la realidad hondureña, familiares de la alumna agredida, que no quisieron atender a medios, únicamente expresaron que ellos buscan que se haga justicia o que la envíen a otro colegio a la maestra que golpeó y agredió a la menor.
"Todos cometemos errores"
Lucila Mejía, una de las madres de familia que acudió al centro educativo aseguró que conoce desde hace varios años a Díaz y la describió como una docente de buen desempeño, aunque reconoció que tiene un carácter estricto.
“Para mí, una excelente maestra. Ella tiene su carácter”, expresó Lucila Mejía, quien dijo tener dos familiares estudiando en la institución y haber trabajado anteriormente en ese mismo centro educativo.
Mejía afirmó que decidió respaldar a la profesora porque, según su experiencia, algunos alumnos mayores se rebelan contra los docentes y sus padres no siempre reconocen los problemas de conducta que presentan en sus hogares.
“A veces los niños, sinceramente los más grandes, se rebelan contra el maestro. Tienen una mala educación, porque también el padre de familia sabe lo que tiene en la casa”, manifestó.
La mujer sostuvo que los padres deben colocarse en la posición de los docentes y acompañar la formación y corrección de sus hijos, en lugar de responsabilizar únicamente a los maestros cuando se produce un conflicto.
“Ahora el alumno quiere mandar al maestro”, expresó Mejía, quien aseguró que ella y otros padres apoyarían a Díaz para que continuara desempeñándose en el centro educativo.
La madre de familia reconoció que lo ocurrido constituye un error, pero pidió que se valore la trayectoria de la profesora y que el incidente no determine por completo su futuro laboral.
“Son cosas que han pasado, son errores, porque todos cometemos errores. Nosotros apoyamos a la maestra para que ella siga en su trabajo”, declaró.
"A veces uno viene caliente al centro educativo”
Eusebio Alvarado, director del centro educativo República de Cuba -donde se dio el hecho-, también manifestó su respaldo a Díaz, a quien calificó como una profesional con cerca de 20 años de laborar en la institución. No obstante, admitió que los docentes pueden llegar al aula afectados por situaciones personales y adoptar comportamientos inadecuados.
“Es una maestra muy buena en el centro educativo. Yo como director respaldo a una maestra que es excelente y se desenvuelve como profesional, pero sí tiene actitudes de conducta. A veces uno viene caliente al centro educativo”, declaró.
El director consideró que corresponde ofrecer disculpas, buscar el perdón de las personas afectadas y establecer un diálogo entre la profesora, los estudiantes y los padres de familia.
“Es de disculpar también las cosas y entenderse con los padres de familia y los estudiantes. Yo sé que el perdón es importante, también disculparse para volver a ser parte de la comunidad educativa”, manifestó.
La dirección del centro levantó un acta sobre lo ocurrido, firmada y sellada junto con la Asociación de Padres de Familia. El caso también fue abordado en una reunión con autoridades municipales y departamentales de Educación.
Según el director, la intención es sentar a las partes involucradas para que los alumnos, sus familias y la docente puedan exponer sus versiones y buscar una salida al conflicto.
“Vamos a sentarnos con los alumnos, con los padres de familia y con ella presente para que pueda defenderse también. Yo sé que vamos a llegar a buenos entendimientos”, señaló.
El responsable del centro reconoció que anteriormente se habían presentado algunas quejas relacionadas con la maestra, aunque aseguró que estas fueron atendidas por la dirección mediante conversaciones con los estudiantes y sus padres.
Al ser consultado sobre la atención psicológica que podrían recibir los alumnos después del incidente, el director admitió que la institución no cuenta con un protocolo ni con personal especializado para enfrentar este tipo de situaciones.
“No, aquí obviamente es la dirección la que se encarga de resolver los problemas de conflictos y de indisciplina con los padres, alumnos y docentes”, explicó.
Las declaraciones de respaldo contrastan con la posición de la familia de la adolescente agredida, que exige justicia y rechaza que el comportamiento registrado en el video sea presentado únicamente como un mal momento o un error.
El caso continuará bajo conocimiento de las autoridades educativas, que deberán determinar las medidas administrativas correspondientes y establecer si la profesora puede regresar a las aulas después de la agresión captada por una estudiante.