Las intensas lluvias registradas en las últimas horas han incrementado los riesgos en varios centros educativos de San Pedro Sula, generando preocupación entre padres de familia, docentes y autoridades escolares por la seguridad de cientos de estudiantes.
La acumulación de agua en patios, canchas, accesos a las aulas pone en riesgo que las actividades académicas se desarrollen con normalidad.
Entre los centros educativos afectados se encuentra el Centro de Educación Básica Alex Edgardo Alaniz Lagos, ubicado en la colonia Calpules a inmediaciones del bulevar del Este, el campo de la escuela se convierte en una zona inundada y la cancha permanece anegada durante varios días, limitando las actividades recreativas, deportivas y académicas de los estudiantes.
El problema también afecta al Centro de Educación Básica Dionisio de Herrera, en el barrio Río Blanco. Aquí, la falta de un sistema de drenaje eficiente provoca que el agua permanezca estancada, generando además condiciones propicias para la proliferación de zancudos.
Julia Mejía, madre de familia del centro educativo, manifestó que los drenajes están colapsados dentro y fuera de la escuela, lo que genera que el agua se acumele y quede generando criaderos de zancudos.
"Las clases continúan desarrollándose con normalidad pese a las condiciones en los alrededores de las aulas, donde persiste la acumulación de lodo. No obstante, las actividades académicas no pueden detenerse. Esperamos el apoyo de las autoridades para ejecutar las mejoras que requiere el centro educativo", manifestó Mejía.
Miriam Martínez, directora del centro educativo, aseguró que las lluvias provocan inundaciones en cuestión de minutos debido a las deficiencias en el drenaje de la zona.
"En menos de 10 minutos la escuela está llena de agua. La basura acumulada en las calles satura las alcantarillas y parte de esa agua termina estancándose dentro del centro educativo", explicó Martínez.
Según datos del sector educativo, alrededor del 60% de los 226 centros educativos públicos de San Pedro Sula, es decir, unas 136 escuelas, de San Pedro Sula presenta algún nivel de vulnerabilidad en su infraestructura.
Además del CEB Dionisio de Herrera, otros centros escolares enfrenta condicionnes similares de vulnerabilidad durante la temporada lluviosa debido a problemas de drenaje, infraestructura deteriorada y ubicación en zonas propensas a inundaciones. Entre ellos la Lila Luz Maradiaga, en el barrio Cabañas.