Resuelven asesinato 14 años después con una prueba de ADN: Su mejor amiga la mató
Mayra Velázquez fue arrestada en Texas acusada de asesinar a puñaladas a su mejor amiga Irasema Chávez. Una prueba de ADN permitió resolver el crimen 14 años después del brutal ataque
- Actualizado: 25 de julio de 2026 a las 14:51 -
La Policía de Arlington, Texas, arrestó el 17 de julio a Mayra Velásquez, de 42 años, señalada como la principal sospechosa del asesinato de su amiga mexicana Irasema Chávez, ocurrido en 2012, luego de que una prueba de ADN permitiera identificarla tras 14 años de investigación.
El caso, que permaneció sin resolverse durante más de una década, dio un giro luego de una investigación conjunta entre la Policía de Arlington y el Buró Federal de Investigaciones (FBI), mediante el uso de genealogía genética para encontrar nuevas pistas.
Irasema Chávez, originaria de Allende, Nuevo León, México, tenía 32 años cuando fue encontrada sin vida el 20 de enero de 2012 dentro de su apartamento ubicado en South Collins Street, en Arlington.
La víctima presentaba más de 100 heridas provocadas con un arma blanca, según los detalles revelados por las autoridades durante la investigación del crimen.
Fueron los familiares de Chávez quienes localizaron el cuerpo después de intentar comunicarse con ella sin obtener respuesta.
Desde las primeras diligencias, los investigadores descartaron que se tratara de un robo violento, debido a que la puerta del apartamento no presentaba señales de haber sido forzada.
Esa situación llevó a los agentes a considerar que la víctima posiblemente conocía a la persona que ingresó al inmueble antes del ataque.
Con el avance de las pesquisas, los investigadores determinaron que la sospechosa podía ser alguien cercano a Irasema Chávez.
De acuerdo con la información de la Policía, Mayra Velásquez mantenía una relación de amistad con la víctima y ambas eran originarias del mismo municipio mexicano.
Además, las dos mujeres residían a pocos kilómetros de distancia en Arlington, Texas, una cercanía que reforzó la línea de investigación de las autoridades.
En la escena del crimen, los agentes encontraron una pequeña gota de sangre sobre un mueble del dormitorio donde faltaba un televisor.
Esa muestra biológica se convirtió en una pieza clave del caso, aunque durante años no fue posible identificar a quién pertenecía porque el perfil genético no coincidía con las bases de datos disponibles.
Los primeros análisis únicamente permitieron establecer que el ADN correspondía a una mujer de origen hispano.
Las cámaras de seguridad del sector también aportaron información, al captar a una persona con sudadera y capucha ingresando al apartamento la noche previa al asesinato.
Sin embargo, las imágenes no permitieron identificar el rostro ni establecer la identidad de quien aparece en la grabación.
El expediente permaneció prácticamente detenido hasta noviembre de 2024, cuando la Unidad de Homicidios de Arlington solicitó apoyo del FBI.
Los investigadores recurrieron entonces a la genealogía genética investigativa, una técnica que permite buscar coincidencias mediante familiares lejanos a partir de muestras de ADN.
En abril de 2026, esa tecnología permitió obtener una pista que condujo a los agentes hasta Mayra Velásquez.
Posteriormente, las autoridades realizaron una vigilancia discreta sobre la sospechosa para obtener una nueva muestra genética que pudiera ser comparada con la encontrada en la escena del crimen.
Durante una reunión social, los investigadores recuperaron varios tenedores plásticos que Velásquez había utilizado y posteriormente desechado.
Los utensilios fueron enviados a un laboratorio especializado para realizar la comparación con la muestra de sangre encontrada en el apartamento de Irasema Chávez.
Según la Policía de Arlington, el análisis confirmó que ambos perfiles genéticos coincidían.
El jefe policial Al Jones explicó que en ataques con arma blanca existe la posibilidad de que el agresor también resulte herido durante el forcejeo.
Esa situación, según las autoridades, pudo provocar que la sangre de la sospechosa quedara en la escena del crimen.
Con la nueva evidencia, Mayra Velásquez fue arrestada y trasladada a la cárcel del condado de Tarrant.
La mujer enfrenta un proceso por asesinato capital y permanece sin derecho a fianza mientras continúan las investigaciones.
Hasta ahora, las autoridades no han establecido cuál habría sido el móvil del crimen y mantienen abiertas las diligencias para conocer qué ocurrió entre ambas mujeres antes del ataque.
Durante los 14 años que el caso permaneció sin resolución, Velásquez continuó con su vida cotidiana y trabajó como agente inmobiliaria con licencia vigente.
También colaboró con una empresa de transporte privado y, según información difundida durante la investigación, compartía en redes sociales fotografías de viajes y actividades personales. Entre las publicaciones aparecen imágenes de visitas a destinos como París, Londres, Dubái, Nueva York, Florida y Cozumel, además de momentos familiares.
La defensa de Velásquez ha señalado que la presencia de su ADN en el apartamento no demuestra que haya cometido el asesinato, debido a la amistad que mantenía con Chávez y las visitas frecuentes que realizaba a la vivienda.