Aunque San Pedro Sula mantiene seis casos confirmados de sarampión a la fecha y no ha registrado nuevos contagios esta semana, las autoridades sanitarias y los principales hospitales de la zona noroccidental del país han articulado una respuesta conjunta ante un posible escenario donde el virus comience a propagarse.
En los últimos días, autoridades centrales de la Secretaría de Salud y representantes de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) se han reunido con las regiones sanitarias de Cortés y San Pedro Sula, así como con directores de hospitales, para coordinar la respuesta al brote de sarampión en Cofradía, donde desde principios de julio permanece activo un cerco epidemiológico.
La estrategia final fue discutida este viernes durante una reunión que se llevó a cabo en la Universidad Tecnológica de Honduras (UTH) en la que participaron representantes de ambas regiones sanitarias, el hospital Mario Rivas, el Leonardo Martínez Valenzuela, el hospital regional del Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS), la gerencia de Salud municipal y el Laboratorio Regional de Virología.
La doctora Lesbia Villatoro, directora de la Región Sanitaria Metropolitana de San Pedro Sula, explicó que el objetivo es que todos los niveles de atención estén coordinados y evitar respuestas aisladas en caso de que el brote en Cofradía se extienda hacia otros sectores.
De acuerdo con la funcionaria, los centros de salud serán el primer punto de captación de personas con síntomas asociados con la enfermedad. Desde allí se definirá si el paciente puede recibir manejo ambulatorio o si debe ser trasladado a uno de los hospitales.
“Tenemos definida una ruta crítica. Una vez captados los pacientes en el primer nivel de atención, se hará la correcta derivación, ya sea al hospital Leonardo Martínez, al Mario Rivas o al IHSS”, dijo Villatoro.
De acuerdo con la distribución, el Leonardo Martínez recibirá a pacientes menores de 18 años que estén estables, mientras que el Catarino Rivas atenderá los casos más complicados, tanto pediátricos como adultos.
A su vez, si el personal del centro de salud identifica que el paciente está afiliado al seguro social y requiere de atención especializada, se encargará de remitirlo al hospital regional del norte.
La doctora Karla Rivera, directora del Leonardo Martínez, señaló que cada establecimiento contará con un triaje respiratorio para identificar oportunamente a personas con fiebre, erupciones en la piel u otros síntomas sospechosos, para proporcionarles aislamiento.
Rivera explicó que la coordinación permitirá que el personal de los centros de salud y hospitales conozca con claridad el flujo de atención, evitando traslados innecesarios y reduciendo el riesgo de exposición de otros pacientes dentro de las instalaciones.
Por su parte, el doctor Juan Carlos Argueta, director del Mario Rivas, informó que el hospital ya cuenta con un recorrido establecido para recibir a pacientes febriles, evaluarlos, tomar las muestras necesarias y determinar si pueden continuar su recuperación en casa o necesitan ser ingresados.
Argueta compartió que el Rivas ya cuenta con su triaje y habilitó 40 camas en el hospital móvil, 20 para adultos y otras 20 para niños, que desarrollen complicaciones y necesiten permanecer hospitalizados.
El especialista recordó que los primeros pacientes relacionados con el brote de sarampión en Cofradía llegaron al Mario Rivas, pero pudieron ser manejados de forma ambulatoria debido a que no presentaban condiciones que pusieran en peligro su vida.
Hasta el momento, ninguno de los seis casos confirmados permanece hospitalizado. Sin embargo, las autoridades mantienen activo el cerco epidemiológico, la búsqueda de contactos y las jornadas de vacunación para interrumpir la cadena de transmisión.
Durante la reunión de este viernes, los tres hospitales, las dos regiones sanitarias y los macrodistritos de salud, expusieron sus planes de respuestas, con sus respectivos flujogramas de atención.
No obstante, las autoridades insistieron en que la preparación hospitalaria no sustituye la prevención, reiterando que la vacuna contra el sarampión es la principal herramienta para evitar nuevos contagios y cuadros graves.
También exhortaron a los padres a completar el esquema de sus hijos, especialmente de los menores de cinco años, quienes forman parte de la población más vulnerable frente a la enfermedad.
Cabe recordar que, debido a la emergencia sanitaria, la Secretaría de Salud autorizó la dosis cero, por lo que los padres deben vacunar a sus hijos contra el sarampión a partir de los seis meses.
El sarampión es una enfermedad vírica altamente contagiosa. Aunque muchos pacientes logran favorablemente, existe el riesgo de desarrollar complicaciones graves como neumonía, ceguera o encefalitis, que pueden poner en riesgo la vida.
Según reportes de OPS, aunque existe una vacuna segura y costoeficaz para prevenir esta enfermedad, se estima que en 2024 se produjeron 95,000 muertes por sarampión en el mundo, en su mayoría niños menores de cinco años no vacunados o sin la pauta completa.