Dos primos de cuatro y cinco meses de edad permanecen bajo vigilancia médica por sospechas de sarampión en San Pedro Sula, luego de que presentaran síntomas asociados con la enfermedad y fueran remitidos al hospital Mario Catarino Rivas.
Así lo dio a conocer este martes el doctor David Mendoza, jefe de Pediatría de dicho centro asistencial, quien indicó que los bebés fueron ingresados el lunes al hospital, donde pasaron la noche en observación debido a su corta edad y al riesgo de que desarrollaran complicaciones.
Mendoza indicó que ambos son originarios de Cofradía, donde actualmente hay un brote activo de sarampión, por lo que las autoridades sanitarias mantienen constante monitoreo desde hace una semana y han reforzado las brigadas de vacunación.
El especialista informó que al momento del ingreso, los lactantes presentaban fiebre y uno de ellos tenía tos, pero que evolucionaron favorablemente, por lo que recibieron el alta médica este martes.
Antes de abandonar el hospital, a los menores se les tomaron las muestras necesarias para confirmar o descartar la enfermedad, por lo que continuarán bajo seguimiento con el personal del centro de salud de la localidad, mientras se conocen los resultados.
Las autoridades sanitarias también investigan cómo pudieron haber estado expuestos al virus y si tuvieron contacto con alguno de los casos confirmados en Cofradía, donde se está activo un cerco epidemiológico para detectar nuevos contagios.
Mendoza recordó que en esa zona ya se han confirmado seis casos de sarampión y que los menores de un año se encuentran entre los grupos con mayor riesgo de sufrir complicaciones, especialmente porque todavía no han completado el esquema regular de vacunación contra el sarampión.
También explicó que pueden presentar una evolución más delicada los adolescentes y las personas con enfermedades crónicas o condiciones que debiliten su sistema inmunológico.
El médico insistió en que la vacunación continúa siendo la principal herramienta para evitar nuevos contagios y que debido a la emergencia, la Secretaría de Salud autorizó hace unos meses la dosis cero, por lo que los padres deben vacunar a sus hijos contra el sarampión a partir de los seis meses.
El sarampión es una enfermedad vírica altamente contagiosa que se transmite por el aire cuando una persona infectada tose, estornuda o habla. Según Mendoza, un solo paciente puede contagiar hasta a 18 personas, principalmente en lugares cerrados o entre población no vacunada.
Los síntomas suelen aparecer entre 10 y 14 días después de la exposición e incluyen fiebre alta, tos, secreción nasal, ojos enrojecidos y una erupción que comienza generalmente en el rostro antes de extenderse hacia el resto del cuerpo.
Aunque la mayoría de los pacientes evoluciona favorablemente y puede permanecer aislada en casa, la enfermedad también puede provocar complicaciones como neumonía, diarrea intensa, encefalitis, ceguera e incluso la muerte. Los niños pequeños se encuentran entre los más vulnerables a estas complicaciones.
En Honduras, los casos de sarampión comenzaron a registrarse en mayo de 2026, con un paciente que habría contraído el virus durante un viaje a Guatemala. Desde entonces, el país suma 12 casos confirmados, seis de ellos en Cofradía, así como más de 300 sospechosos a nivel nacional.