Atacada por piratas, golpeada por epidemias (viruela, dengue, sarampión y fiebre amarilla) e inundada por las crecidas de ríos, San Pedro Sula ha mantenido un espíritu resiliente desde su fundación por los colonizadores españoles, y hoy, después de casi cinco siglos, se erige como el emporio económico de Honduras y el corazón del valle de Sula.
Eliseo Fajardo, jefe del Archivo Histórico Municipal, explica que desde que Pedro de Alvarado la fundó el 27 de junio de 1536 con el nombre de Villa de San Pedro de Puerto Caballos “ha cruzado por episodios económicos, políticos y sociales que han definido el país”.
Durante la época colonial, en varias ocasiones, piratas franceses, holandeses, ingleses y bucaneros desembarcaron en la costa y también en Puerto Caballos e intentaron saquear a San Pedro Sula, que quedaba cerca en ubicación.
Después de la independencia de Honduras (1821), San Pedro Sula comenzó a constituirse como centro económico y logístico del valle, sobre todo cuando iniciaron operaciones las compañías bananeras en el norte del país.
“San Pedro Sula ha pasado por muchos procesos, incluso su nombre cambió. Inicialmente era Villa de Puerto Caballos, después San Pedro Sula. Cuando el valle era conocido como Chamelecón Arriba y Chamelecón Abajo, el geógrafo que hizo los mapas consideró que San Pedro estaba ubicada en Chamelecón Arriba, donde estaba el pueblo indígena de Sula”, dice.
Claves de la fundación de San Pedro Sula
El 27 de junio de 1536, el conquistador español Pedro de Alvarado fundó esta ciudad con el nombre de Villa de San Pedro de Puerto Caballos, actualmente Puerto Cortés, principal puerto de entrada a Honduras.
El gobierno de Domingo Vázquez, mediante decreto ejecutivo del 4 de julio de 1893, creó el departamento de Cortés y designó a San Pedro Sula como la cabecera, ciudad que ya contaba con ferrocarril.
San Pedro Sula es la segunda ciudad más poblada del país y es ahora el corazón de la zona metropolitana del valle de Sula, que aloja manufacturas, maquila, comercio, empresas de logística y agroindustria.
Tras el arribo del ferrocarril a San Pedro Sula (1888) comenzó en el norte del país el “boom” bananero (1900-1930) y más tarde llegaron otras industrias, que convirtieron a San Pedro Sula en el corazón económico del país.