La inseguridad tocó la puerta de una institución que por más de tres décadas ha sido refugio para personas con discapacidad en San Pedro Sula. La madrugada del sábado, un desconocido ingresó a la casa donde residen niñas bajo el cuidado de religiosas.
El hecho ocurrió en el Hogar Hermanas de Jesús El Buen Samaritano, ubicado en la colonia Villa Florencia, al sur de la ciudad industrial. El ingreso del intruso generó temor y preocupación entre las encargadas del lugar.
La directora y fundadora, hermana Carmen Bueso, explicó que el ladrón entró por el área del comedor de las niñas. Para lograrlo, levantó la serpentina instalada sobre el muro que colinda con el bordo y accedió al interior del inmueble.
“Estoy preocupada porque no habíamos tenido esta clase de problemas de inseguridad, antes se metían hasta el jardín, pero dentro de la casa no y eso es un riesgo para los niños”, expresó la religiosa, visiblemente consternada por lo sucedido.
Aunque en esta ocasión únicamente fueron sustraídos utensilios de cocina, el incidente dejó en evidencia la vulnerabilidad de las instalaciones, que no cuentan con barrotes en las ventanas, sino únicamente con vidrios.
Actualmente, el hogar alberga a 58 residentes entre niños, jóvenes y adultos con condiciones como hidrocefalia, parálisis cerebral y síndrome de Down. Muchos de ellos fueron abandonados o remitidos por el Estado.
La institución ha brindado atención permanente durante más de 37 años, ofreciendo cuidados especializados, alimentación, terapias y acompañamiento a personas con discapacidades múltiples.
Parte de los residentes han sido remitidos por la Secretaría de la Niñez, Adolescencia y Familia (Senaf), que canaliza casos de menores en condición de vulnerabilidad hacia centros de protección.
La hermana Carmen hizo un llamado urgente a personas solidarias, empresas y autoridades para colaborar en el reforzamiento de la infraestructura, especialmente en la instalación de balcones y barrotes en puertas y ventanas.
“Necesitamos colocar protección en las ventanas, no estamos seguros”, insistió, al advertir que la prioridad es garantizar la integridad de los residentes.
Para quienes deseen contribuir con donaciones monetarias, se ha habilitado la cuenta de cheques en Banco Atlántida No. 2100160148, a nombre de Hermanas de Jesús Buen Samaritano. El hogar necesita un mínimo de L100,000 mensuales para cubrir sus gastos básicos de operación.
La comunidad local también juega un papel fundamental, ya que donaciones de alimentos, ropa, medicamentos y material de higiene permiten complementar los esfuerzos del hogar. La hermana Bueso reiteró que la colaboración es clave para cubrir las necesidades diarias y mantener la calidad de la atención.
Además de los cuidados médicos, el hogar trabaja en la inclusión y socialización de los residentes, organizando actividades recreativas, talleres de desarrollo y apoyo psicológico, que contribuyen a su bienestar emocional y fortalecen sus habilidades. Estas iniciativas requieren recursos constantes que se ven limitados por la alta factura eléctrica que afronta la institución.
Respuesta policial
Tras la denuncia, la Policía Nacional desplazó equipos al lugar para iniciar las diligencias correspondientes, por lo que equipos de la Dirección Policial de Investigaciones realizaron inspecciones oculares, entrevistas y recolección de indicios para esclarecer lo ocurrido.
Las autoridades policiales hacen un llamado a la ciudadanía de San Pedro Sula que pudiera tener información relevante sobre este incidente a comunicarse de forma confidencial a la línea de emergencia 911 o a través de los canales oficiales de denuncia.
En la casa hogar centra sus esfuerzos en reforzar su protección y evitar que un nuevo hecho delictivo ponga en riesgo a quienes dependen completamente de su cuidado.