La falta de planificación en la municipalidad sampedrana quedó nuevamente en evidencia. La lluvia de críticas y la investigación de la Fiscalía por la tala masiva en la avenida Circunvalación y otros sectores de la ciudad, llevaron a las autoridades a instalar un rótulo explicativo sobre la obra.
“Proyecto en construcción de una bahía vehicular en avenida Circunvalación, intersección con quinta calle, NO, del barrio Los Andes a la colonia Moderna”, se lee en el rótulo instalado ayer.
Esa es la obra que la municipalidad ejecuta y por la que se generó polémica tras el corte de varios árboles en la Circunvalación, acción que ha sido calificada por sectores como un “crimen ambiental”.
Lo confuso del caso es que, la misma noche en que trascendió la información sobre la tala masiva, mientras los equipos municipales trabajaban en la zona, la alcaldía difundió una “aclaratoria” por el crimen ambiental.
En ningún momento mencionan en el primer comunicado la construcción de una obra, al contrario, las justificaciones eran un plan masivo de arborización.
Textualmente, señala: “La municipalidad sampedrana, bajo la administración del alcalde Roberto Contreras, a través de la Gerencia de Ambiente, informa a la población que las intervenciones realizadas en árboles de la avenida Circunvalación no constituyen un crimen ambiental, sino responden a evaluaciones técnicas por su estado fitosanitario y a la necesidad de mejorar la visibilidad para el tránsito vehicular en distintos puntos de la ciudad...”.
Añaden que cada intervención cuenta con el proceso administrativo correspondiente y forma parte de un manejo ordenado de la foresta urbana, acompañado de jornadas de reforestación en distintos sectores del municipio.
Según el mensaje municipal, el respeto al ambiente es una prioridad para esta administración. Sin embargo, no se menciona la construcción de una bahía vehicular, sino únicamente la mejora de la visibilidad para el tránsito, lo que genera confusión entre la población.
Hay un manual de forestación urbana
Diana Betancur, ambientalista, recordó que San Pedro Sula cuenta desde 2004 con un Manual de Forestación Urbana. La interrogante, planteó la experta, es por qué no se utiliza ni se ha actualizado.
La experta alertó que es pertinente que la alcaldía suspenda estas actividades y las socialice con la ciudadanía, priorizando podas y cortes con criterio técnico.
“Tal como se ha hecho, se percibe como una severa destrucción de árboles con varios años de vida”, dijo Betancur.
Agregó que estas acciones generan rechazo debido a la importancia ecosistémica de los árboles urbanos, que brindan servicios como sombra, producción de oxígeno, regulación térmica y valor paisajístico.
Reiteró que la arborización urbana forma parte del patrimonio natural del municipio. Si bien en años anteriores se sembraron especies no aptas para ciertas áreas, una planificación adecuada, que incluya socialización e información a la población, debió realizarse previamente.
Se espera que la municipalidad entregue un informe a la Fiscalía Especial del Medio Ambiente (Fema), en el que explique las razones de la tala de árboles no solo en la Circunvalación, sino también en el monumento a la Madre, el vado El Espartano y Jardines del Valle.