San Pedro Sula.

La quema de pólvora en Nochebuena ocasionó graves consecuencias en 11 hondureños que ingresaron con quemaduras en los hospitales del país.

Pese a la pandemia del covid-19, los hondureños no dejaron atrás la tradición de reventar potentes morteros y bombas.

En el hospital Mario Rivas de San Pedro Sula se reportó el ingreso de cinco personas, dos menores de edad y tres adultos, con lesiones y quemaduras por la manipulación de la pólvora.

Uno de los paciente es un niño de 11 años, procedente de Peña Blanca, Santa Cruz de Yojoa, a quien le explotó un mortero en la cara y le causó lesiones en los ojos y quemaduras de grado uno en las piernas.

Datos
Los médicos recomiendan a los padres de familia no comprar cohetes a sus hijos para las celebraciones de Navidad y fin de año. También hacen el llamado a los adultos que queman pólvora que tengan cuidado para no sufrir lesiones y amputaciones.
El otro menor quemado tiene 14 años y también fue llevado al centro asistencial desde Peña Blanca. Le explotó un mortero en la mano derecha y le tuvieron que amputar el dedo índice.

Los adultos que ingresaron en el centro asistencial son un hombre de 24 años del municipio de Villanueva, con quemaduras de grado dos en la mano al explotarle un mortero. Los otros dos pacientes afectados por la manipulación de la pólvora fueron trasladados de Santa Bárbara, uno de ellos tiene 25 años y sufrió quemaduras al estallarle una bomba en la mano derecha, la cual le provocó que le amputaran un dedo. El otro es un señor de 71 años que sufrió graves quemaduras.

Otras zonas

En el hospital Escuela, de Tegucigalpa, dos personas fueron atendidas con quemaduras por pólvora en la emergencia durante la Nochebuena.

De estas, una es un niño de 11 años que ingresó con quemadura graves en una mano y tuvo que ser intervenido de emergencia.

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personas con quemaduras por pólvora se reportaron el año pasado para las fiestas de Navidad en el hospital Mario Rivas.
Al adulto que ingresó por pólvora le estalló un mortero en la mano y ayer se recuperaba recibiendo asistencia médica.

En el Hospital de Especialidades del Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS), dos adultos llegaron con lesiones causadas por pólvora; los dos son hombres de 28 y 40 años, uno de la colonia Villanueva de la capital que presentaba quemadura en los ojos debido a que el artefacto le estalló en el rostro.

El otro quemado llegó de la colonia Torocagua, de Comayagüela, con una grave quemadura en la mano derecha suscitadas por un mortero.

La mañana del 24 de diciembre se reportó el ingreso de un niño de 11 años de Siguatepeque, Comayagua, a quien le amputaron tres dedos al explotarle un mortero. En la Fundación para el Niños Quemado (Fundaniquem) fue ingresado otro menor con graves quemaduras.