Monique Asfura visitó este viernes el hospital Mario Catarino Rivas para conocer de primera mano los avances del programa “Sanando Corazones”, una iniciativa impulsada por las fundaciones Mensajeros de la Paz Honduras e Infancia Solidaria España, en coordinación con el personal médico local, con el objetivo de brindar una nueva esperanza a niños con cardiopatías congénitas.
Asfura, hija del presidente hondureño Nasry Asfura, viajó desde Tegucigalpa a título personal y estuvo acompañada por miembros de la junta directiva de Mensajeros de la Paz Honduras. Durante el recorrido conversó con médicos, voluntarios y familiares de pacientes beneficiados por la brigada de cirugía cardiovascular pediátrica que actualmente se desarrolla en este centro asistencial.
La jornada médica representa un primer paso para que, a mediano plazo, el hospital pueda consolidar un programa de cirugía cardiovascular pediátrica con capacidad autónoma.
Se trata de intervenciones de alta complejidad, cuyo acceso suele ser limitado para familias de escasos recursos, por lo que esta iniciativa busca ampliar las oportunidades de atención especializada en el sistema público de salud.
Bárbara Ortiz, directora de Mensajeros de la Paz Honduras, explicó que la brigada marca un hito para la zona norte del país, donde la demanda de atención especializada supera la capacidad instalada.
Señaló que cada intervención representa no solo un procedimiento médico de alta complejidad, sino también una oportunidad de vida para menores que, en muchos casos, no cuentan con alternativas dentro del sistema público.
Ortiz compartió que la decisión de trabajar en el hospital Mario Rivas responde a un criterio de necesidad y alcance poblacional, y que el propósito va más allá de resolver casos puntuales durante una brigada, ya que el verdadero objetivo es fortalecer las capacidades del equipo local y sentar las bases de un programa sostenible.
Por su parte, Pepo Díaz, fundador de la fundación Infancia Solidaria de España, detalló que el equipo de médicos españoles está integrado por 16 profesionales especializados en cardiología pediátrica. Entre ellos hay cirujanos, cardiólogos, intensivistas, anestesistas, perfusionistas y personal de enfermería de UCI pediátrica.
Díaz indicó que la brigada tiene programados ocho días de cirugía, con un promedio de dos intervenciones diarias. “El objetivo es operar a 16 niños. Hoy están con los pacientes siete y ocho”, dijo.
El representante de Infancia Solidaria dijo que para la organización es un honor estar en Honduras y que se sienten satisfechos de trabajar con el equipo local. “Son 16 vidas, estos niños no tienen otra oportunidad más que esta”, apuntó.
Entre las beneficiadas con la brigada se encuentra la hija de Daniela Saldívar, de 30 años, originaria de Choloma, Cortés. La menor, de un año y 11 meses, fue diagnosticada con comunicación interauricular (CIA), un defecto congénito que provoca un flujo anormal de sangre, haciendo que el corazón no envíe el oxígeno de manera eficiente al cuerpo.
“Nos informaron que la brigada venía y que podían ingresar el expediente de mi hija. La operaron el martes. Yo me siento muy agradecida porque es una operación que nosotros no podemos costear”, relató Saldívar, quien aseguró que el procedimiento le dará a su hija una mejor calidad de vida.
Mientras que el doctor Gabriel Paredes, director del hospital Mario Catarino Rivas, destacó que el centro inició el año pasado con cirugía cardíaca en adultos y que este año se incorporó la pediátrica. “Son los primeros pasos para dejar establecido un programa de cirugía cardíaca pediátrica”, afirmó.
Paredes informó que ya se otorgó el alta a la primera paciente, lo que calificó como un avance significativo y alentador. Además, destacó la gran labor que están haciendo ambas fundaciones y el compromiso del equipo local.
En tanto, Edwin Pavón, miembro de la junta directiva de Mensajeros de la Paz Honduras, expresó su agradecimiento al equipo del hospital, los voluntarios de la fundación Infancia Solidaria, así como la visita de la señorita Monique Asfura para conocer la brigada.
"Agradecemos a todas las peronas involucradas en la brigada y a los miembros de nuestra fundación. También invitamos a la empresa público-privada a sumarse a este programa que está cambiando las vidas de muchos niños en nuestro país", agregó.