La brigada de cirugía cardiovascular impulsada por la Fundación Mensajeros de la Paz Honduras e Infancia Solidaria de España, inició este martes en el hospital Mario Catarino Rivas, con la primera intervención a un paciente pediátrico con cardiopatía congénita.
Así lo informó el centro asistencial a través de sus redes sociales, destacando que esta brigada representa una nueva oportunidad de vida para muchos pacientes, ya que se trata de procedimientos de alta complejidad cuyo costo a nivel privado las vuelva casi inaccesibles.
Bárbara Ortiz, directora de Mensajeros de la Paz Honduras, dijo a un medio local que esta iniciativa forma parte del programa Sanando Corazones. Explicó que durante la visita los médicos españoles están compartiendo sus conocimientos con el personal local, ya que el objetivo es que el programa pueda funcionar de forma autónoma a futuro.
Detalló que el equipo español está integrado por 17 profesionales de la salud, todos con amplia experiencia en hospitales de referencia y en proyectos de cooperación internacional.
Ortiz destacó que esta iniciativa representa un desafío importante, pero también una oportunidad invaluable para transformar la vida de niños y sus familias. “Para nosotros es un reto, pero también nos llena de mucha satisfacción poder contribuir a cambiar vidas”, expresó.
Por su parte, el presidente de la Fundación Infancia Solidaria, Pepo Díaz, manifestó su entusiasmo por el inicio de esta nueva etapa en el país, ya que "este esfuerzo constituye un primer paso para la puesta en marcha de un programa cardíaco pediátrico sostenible".
“Estamos muy contentos de estar aquí; es un primer paso importante para poner en marcha un programa cardiaco pediátrico y esperamos que esto sea solo el comienzo, que el programa continúe y que de hoy en adelante se operen muchos niños”, expresó Díaz.
Mientras que Iván Salinas, cardiólogo del hospital, señaló que el personal médico recibe la brigada con grandes expectativas, considerando que este tipo de cirugías representan un gran apoyo para pacientes que no tienen acceso a tratamientos especializados.
Salinas subrayó que se trata de procedimientos complejos que son difíciles de realizar en el país y que, a nivel privado, resultan demasiado costosos para la mayoría de las familias. “Esta es una oportunidad importante; agradecemos su apoyo”, afirmó.
En tanto, la cirujana cardiovascular Tomasa Centella, de Infancia Solidaria, expresó que iniciar este programa en el Mario Rivas representa un honor y un compromiso, dado que se trata de uno de los hospitales insignia del país.
Añadió que, aunque comenzar un nuevo programa implica retos importantes, el equipo internacional ha encontrado en el personal del hospital una gran disposición y entusiasmo para trabajar de manera conjunta, con el objetivo de consolidar un programa de cirugía cardiovascular pediátrica que pueda mantenerse y crecer en beneficio de la niñez hondureña.