San Pedro Sula, Honduras. La falta de atención médica en el sistema público mantiene en incertidumbre a decenas de pacientes que buscan asistencia en San Pedro Sula, mientras continúan las asambleas del personal médico.
Entre quienes esperan una respuesta está Nayeli Altamirano, una joven madre que llegó por segunda vez al policlínico Miguel Paz Barahona, en busca de atención para sus cuatro hijas, de 1, 3, 4 y 5 años, quienes presentan fiebre, gripe y otros malestares.
Altamirano relató que la semana anterior acudió al centro asistencial, pero regresó sin recibir la atención que necesitaban sus pequeñas. Ante el empeoramiento de los síntomas, decidió volver, aunque hasta ese momento no había obtenido información sobre la posibilidad de que fueran atendidas.
“Está más enferma y no me quieren atender”, expresó la madre al referirse a una de sus hijas, quien inicialmente presentaba fiebre y ahora mostraba un cuadro que, según su relato, había empeorado.
La situación también le genera preocupación porque asegura que no ha recibido información clara sobre la atención médica. “Nada, estamos viendo cómo los portones están cerrados y no le dan comunicación a uno, uno no sabe. Si por lo menos emergencia tendrían que pasar”, manifestó.
Nayeli viaja desde La Lima hasta San Pedro Sula con la esperanza de que sus cuatro hijas reciban atención médica. Sin embargo, la posibilidad de acudir a una clínica privada representa una dificultad económica para su familia.
La madre explicó que no cuenta con los recursos suficientes para pagar una consulta privada y, además, comprar los medicamentos que las niñas podrían necesitar.
“En un centro privado es difícil, es muy caro. Cuatro niñas”, lamentó al explicar por qué continúa buscando asistencia en el sistema público.
Su testimonio refleja las dificultades que enfrentan las familias de escasos recursos cuando necesitan atención médica para sus hijos y no cuentan con alternativas económicas para acudir a establecimientos privados.
Mientras continúan las asambleas médicas, pacientes como Nayeli permanecen a la espera de una respuesta que les permita acceder a los servicios de salud que necesitan.
Para esta madre, la prioridad es que sus cuatro hijas sean evaluadas por personal médico y reciban el tratamiento correspondiente, sin tener que enfrentar gastos que están fuera de sus posibilidades.