La Región Sanitaria Metropolitana de San Pedro Sula dio la bienvenida este lunes a la doctora Lesbia Villatoro, quien asume por segunda ocasión la jefatura regional, en un contexto marcado por desafíos como las bajas tasas de vacunación y la necesidad de fortalecer los servicios de salud en la ciudad.
De acuerdo con la información, en esta nueva gestión la acompañan el licenciado Cristian Alcántara como administrador y la jefa de personal, Karen Melissa Regalado, quienes buscan mejorar la capacidad de respuesta ante la alta demanda de atención.
Desde la institución se destacó que la incorporación de Villatoro "representa un impulso para el trabajo en equipo, así como un factor motivador para continuar promoviendo acciones orientadas a brindar servicios de salud con calidad, eficiencia y compromiso social".
Por su parte, Villatoro expresó su agradecimiento por la confianza. “Expreso mi gratitud por la confianza depositada en una segunda ocasión al ser nombrada directora regional. Tomo este reto con humildad, responsabilidad y compromiso, confiando en realizar mi máximo esfuerzo en pro de la población de mi ciudad adoptiva San Pedro Sula”, dijo.
La doctora Villatoro no es ajena a las exigencias del cargo, pues ya había ocupado esta misma posición en 2020, en uno de los momentos más críticos del sistema sanitario, cuando la pandemia de covid-19 colocó a las autoridades de salud en la primera línea de respuesta.
Durante ese período, su gestión estuvo enfocada en el fortalecimiento de los equipos de respuesta comunitaria y en el seguimiento de los casos de covid-19, en un esfuerzo por contener la propagación del virus y mejorar la atención en medio de condiciones adversas.
Obtuvo su título de medicina en la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (Unah) e inició su carrera en la Operadora Portuaria Centroamericana (OPC), posteriormente se desempeñó como coordinadora de Calidad en el hospital Mario Catarino Rivas.
En anteriores entrevistas con LA PRENSA, Villatoro ha compartido que proviene de un hogar humilde, hija de una ama de casa y de un obrero de las bananeras de La Lima. A los 17 años decidió trasladarse a Tegucigalpa, donde con mucho esfuerzo logró graduarse de la carrera de Medicina.
En 2020 resultó afectada por los huracanes Eta y Iota. Un mes después perdió a su madre a causa del covid-19. Pese a ello, continuó desempeñando su labor en la primera línea de atención durante la emergencia sanitaria.
Con su regreso a la jefatura regional, las autoridades sanitarias apuestan por una gestión con experiencia en escenarios adversos, orientada a fortalecer la red de servicios.