Los pacientes renales del Instituto Hondureño de Seguridad Social denunciaron ayer que las autoridades del centro asistencial les siguen dando soluciones a medias.
Esto luego de que la empresa que presta el servicio de hemodiálisis al hospital arreglara los aires acondicionados que estaban en mal estado desde 2021, pero se les redujera el personal de enfermería.
El presidente de la Asociación de Pacientes Renales en San Pedro Sula, Froylán Barahona, contó que lograron que les solucionaran el problema de los aires gracias a la denuncia que hicieron a través de este rotativo, pero la alegría no les duró mucho tiempo, ya que esta semana perdieron a tres profesionales de enfermería en la sala, dos por permiso y otro por movimientos internos, pero no enviaron a nadie para sustituirlos.
Barahona indicó que los más afectados siguen siendo los pacientes del tercer turno, que apenas reciben dos o tres horas del tratamiento.
Por su parte, Rodney Enamorado, vicepresidente de la asociación, expuso que el desabastecimiento de medicamentos es un problema que nunca termina, pues ya tienen tres semanas sin que se les aplique el Zemplar, indicado para pacientes con altos niveles de hormona paratiroidea que pueden causar problemas en los huesos.
Enamorado expresó que “esta calamidad” es producto de la mala administración de la sala, por lo que pidió a las autoridades que actuén con prontitud, ya que “la vida de muchos pacientes están en juego”.