El aumento de casos de tos ferina en Honduras mantiene en alerta a la comunidad médica, que ha hecho un llamado urgente a fortalecer la vacunación, especialmente en menores de un año y mujeres embarazadas.
El doctor Luis Enrique Romero, epidemiólogo del hospital Mario Rivas, informó que los contagios han incrementado no solo en este centro asistencial, sino a nivel nacional. “Lamentablemente los casos de tosferina han aumentado”, afirmó.
Según detalló, el año pasado se documentaron cerca de 108 casos en el territorio nacional, aunque la cifra podría ser mayor debido a limitaciones en la detección y a casos que pudieron haber pasado desapercibidos.
Indicó que de los 108 casos confirmados, 76 correspondieron a menores de un año. El especialista dijo que uno de los principales problemas es la baja cobertura de vacunación en ese rango de edad.
Señaló que, aunque la meta anual es superar el 95% de cobertura, en los últimos años las tasas han oscilado entre el 85% y el 79%, e incluso menos en algunas regiones de salud del país.
Otro factor preocupante es la baja vacunación en mujeres embarazadas. El epidemiólogo subrayó que los menores de seis meses, y en especial los menores de dos meses, presentan mayor riesgo de complicaciones y muerte.
“La vacuna se aplica a partir de los dos meses, por lo que el niño de un mes aún no ha sido vacunado, entonces la única manera que tenemos de protegerlos es vacunando a la madre”, explicó.
Acerca del tratamiento, apuntó que los casos más complicados pueden necesitar ventilación mecánica, inmunoglobulina y esteroides, y que esto también representa un costo elevado para el hospital, ya que un día en cuidados intensivos puede oscilar entre L50,000 y L100,000.
De acuerdo con datos oficiales, en 2025, el Mario Rivas registró 82 casos sospechosos de tos ferina, de los que 22 dieron positivo. Los pacientes procedían de San Pedro Sula, Choloma, El Progreso, Puerto Cortés, Pimienta, Tocoa, Roatán y Villanueva. De estos, seis pacientes fallecieron, en su mayoría menores de dos meses de edad.
A principios de febrero de 2026, el centro asistencial reportaba el primer caso confirmado, y otros dos a nivel nacional. Sin embargo, el epidemiólogo reiteró que los casos reales podrían ser mayores debido a la baja cobertura de vacunación.
Las manifestaciones clínicas de la tos ferina varían según la edad, dijo, en los más pequeños puede presentar congestión nasal leve, tos persistente y dificultad respiratoria progresiva. En menores de un mes son frecuentes los episodios de apnea o pausas en la respiración.
Otro síntoma es que puede provocar que el niño se torne morado debido a la intensidad de la tos o presente crisis de apnea, ambos son considerados signos de alarma. Recomendó que si un menor con esquema de vacunación incompleto presenta un cuadro de tos, este debe ser llevado al centro más cercano para evaluación médica.
Finalmente, el epidemiólogo instó a los padres a cumplir el esquema de vacunación a los dos, cuatro y seis meses, y exhortó al personal de salud a no posponer la aplicación de vacunas por cuadros leves como gripe o diarrea, salvo que exista una contraindicación médica clara.
También pidió a las mujeres embarazadas exigir la vacuna contra la tos ferina para proteger a sus hijos desde el nacimiento. “Si no se vacunó durante el embarazo, se puede recurrir a la estrategia de protección de rebaño, vacunando a los familiares cercanos”, concluyó.