Representantes del gobierno, entidades financieras y organizaciones sociales plantearon la necesidad de impulsar nuevos modelos de financiamiento y construcción de vivienda para reducir el déficit habitacional en Honduras.
Esto durante el foro “Desde la raíz”, organizado por Hábitat para la Humanidad, que reunió en San Pedro Sula a autoridades, especialistas y actores del sector financiero para analizar la situación de vivienda y buscar alternativas que faciliten su acceso a familias de bajos ingresos.
De acuerdo con los datos presentados, el problema de vivienda en Honduras sigue siendo uno de los más grandes en materia social. Se estima que 1.6 millones de familias enfrentan algún tipo de dificultad habitacional, lo que refleja un déficit significativo tanto en cantidad como en la calidad de las viviendas.
Martha Guillén, directora de Hábitat para la Humanidad Honduras, señaló que el país necesita más de 600,000 nuevas viviendas para reducir el déficit cuantitativo, mientras que cerca de 1 millón de casas requieren mejoras debido a que la mayoría tienen pisos de tierra, paredes precarias, techos deteriorados o falta de servicios básicos.
Guillén compartió que durante el foro se planteó el hecho de que el sistema financiero para vivienda en Honduras se ha quedado rezagado frente a las necesidades actuales de las familias.
Ante este escenario, se puso sobre la mesa la necesidad de impulsar mecanismos más flexibles, como microcréditos para la vivienda progresiva, modelo que permite a las familias construir o mejorar sus casas por etapas de acuerdo con su capacidad de pago.
La directora de Hábitat, enfatizó que muchas familias no buscan que se les regale una vivienda, sino contar con alternativas de financiamiento que les permitan pagarla de forma accesible.
Otro de los temas abordados fue la necesidad de incorporar un enfoque de género en las políticas de vivienda, ya que muchas familias son encabezadas por mujeres que, a pesar de asumir la responsabilidad del hogar y de que estudios muestran que suelen ser más puntuales en el pago de sus deudas, enfrentan mayores dificultades para acceder a créditos.
A su vez, se abordó la necesidad de repensar el uso del suelo debido al alto costo de la tierra en las ciudades, por lo que se está considerando el modelo de vivienda social vertical, como condominios, para ofrecer soluciones habitacionales accesibles.
El encuentro también contó con la participación de la ministra de Vivienda, Francis Argeñal, quien destacó que la secretaría a su cargo está trabajando en una Ley Marco de Vivienda, que busca ordenar las políticas del sector y concentrar la coordinación institucional e impulsar un desarrollo urbano más ordenado.
Argeñal reconoció que el déficit habitacional en Honduras es “alarmante”, por lo que resaltó la importancia de generar mecanismos de financiamiento que permitan a las familias acceder a vivienda sin comprometer la sostenibilidad del sistema.
Mientras que Sergio Amaya, presidente de Banhprovi, subrayó la importancia de impulsar la inclusión financiera para los estratos de menos ingresos, donde se concentra la mayor demanda.
A su vez, informó que los créditos para vivienda social y clase media mantienen tasas de interés favorables, entre 4% y 7% a plazos de hasta 30 años, y que “cualquier ajuste futuro en los esquemas financieros buscará siempre beneficiar a las familias hondureñas, priorizando su sostenibilidad y continuidad”.