San Pedro Sula, Honduras
En un acto que combinó la solemnidad institucional con la fe, más de 200 miembros de la Policía Nacional de la Región Norte participaron este miércoles en una eucaristía celebrada en la Catedral San Pedro Apóstol, donde elevaron oraciones por la paz, el cese de la violencia y la protección de los agentes que diariamente prestan servicio a la ciudadanía.
La ceremonia se realizó en el marco de la conmemoración del Día de la virgen del Carmen, considerada patrona de diversas instituciones de seguridad y socorro. A la actividad asistieron altos mandos policiales, agentes de escala básica, personal administrativo e invitados de distintos sectores de la sociedad.
El subinspector Alejandro Valladares explicó a LA PRENSA que la jornada representa un espacio de reflexión espiritual para los miembros de la institución.
"Conmemoramos el día de la virgen del Carmen dedicando un tiempo especial a Dios. Para nosotros es importante fortalecer la fe y pedir protección para todos los policías que cumplen su labor al servicio de la población", expresó.
Eduardo Lanza Lozano, comisionado de Policía y jefe de la Jefatura Regional Número 2 del valle de Sula, destacó la importancia de mantener los valores espirituales dentro de la institución.
"El aspecto espiritual es fundamental. Como seres humanos necesitamos fortalecer nuestra fe, porque estar cerca de Dios nos ayuda a desempeñar mejor nuestra misión y nos da fortaleza para enfrentar los desafíos diarios", manifestó.
Por su parte, Valladares señaló que la virgen del Carmen representa una figura de protección para los miembros de la Policía Nacional.
"Para nosotros, dedicar, aunque sea un minuto a Dios siempre será una ganancia. Creemos que la protección del Altísimo es fundamental para quienes servimos y protegemos a la ciudadanía", indicó.
Al finalizar la actividad religiosa, las autoridades policiales reiteraron que la oración y el fortalecimiento de los valores espirituales forman parte del compromiso institucional para desempeñar con responsabilidad y vocación el servicio a la población, al considerar que un liderazgo basado en principios contribuye a una labor policial más eficiente y cercana a la ciudadanía.