San Pedro Sula, Honduras. El proyecto Mente Sana de Diario LA PRENSA continuó el martes su recorrido por los centros educativos que forman parte de su tercera edición para seguir conversado sobre el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH), tema central del primer fascículo.
Con entusiasmo, más de 400 estudiantes y el cuerpo docente del centro de educación básica Dionisio de Herrera, en barrio Río de Piedras, dieron la bienvenida al equipo de LA PRENSA y la Universidad Tecnológica de Honduras (UTH).
La jornada comenzó con las palabras de bienvenida de la directora Esmeralda Figueroa, quien animó a los niños y jóvenes a aprovechar cada una de las actividades preparadas.
Luego, los alumnos pusieron a prueba su concentración, coordinación y trabajo en equipo mediante distintas dinámicas dirigidas por el máster Josías Guzmán, director nacional de la carrera de Psicología de UTH.
Primero participaron en el reto de construir una torre y posteriormente trabajaron juntos para formar diferentes figuras, actividades que despertaron el interés y prepararon el ambiente para la lectura del fascículo.
Misma que permitió a los estudiantes conocer a “Raulito, el parlanchín”, un niño que enfrentaba dificultades para concentrarse, permanecer quieto y relacionarse con las personas a su alrededor.
Aunque su comportamiento podía interpretarse como rebeldía, detrás de esas conductas estaba el TDAH. Al finalizar la lectura, Guzmán explicó más sobre este trastorno de salud mental, sus manifestaciones y abordaje, y abrió un espacio para que los estudiantes compartieran lo aprendido.
Alejandra, de sexto grado, destacó que una de las principales enseñanzas fue que las dificultades relacionadas con la salud mental pueden mejorar cuando existe el acompañamiento adecuado.
Mientras que Génesis señaló que Raulito podía parecer al principio un niño que se metía en problemas, pero detrás de esas conductas existía una razón que necesitaba ser comprendida.
Wilmer, también de sexto grado, coincidió con sus compañeras y destacó que es importante identificar las señaales y buscar apoyo.
Al cierre de la actividad, Figueroa destacó la alegría con la que los estudiantes participaron y aseguró que desde ya esperan las próximas visitas, en las que también se abordarán la ansiedad, la depresión y la adicción a las pantallas y redes sociales.