Un escenario distinto vivió el alcalde sampedrano Roberto Contreras al inaugurar el vado El Espartano, ubicado en el sector noroeste de la ciudad.
Aplausos por un lado y reclamos fuertes por otro vivió el alcalde en una situación que debe llamarlo a la reflexión pues los pobladores cuestionan la improvisación y la poca socialización en las obras además de la prepotencia de muchos funcionarios.
La obra se encuentra entre la calle del Palenque y la vía que conecta el puente Linda Coello con el bulevar del norte, detrás del supermercado Walmart y de la colonia Jardines del Valle.
Para el alcalde Roberto Contreras, el vado representa una “mega obra” que beneficiará a varias colonias, incluido el sector donde reside junto a su familia. Aunque algunos pobladores expresaron satisfacción, vecinos de Jardines del Valle manifestaron su inconformidad.
Los residentes señalan que no se oponen al vado ni a las obras en la zona, pero cuestionan que, sin socialización previa ni evaluación de seguridad, se habilitó la 6 avenida en Jardines del Valle, con el argumento de recuperar la conectividad urbana.
Según los vecinos, la apertura de esta vía permitirá que conductores que transiten desde el vado circulen por el interior de la residencial, lo que genera preocupación por la seguridad, ya que anteriormente el acceso estaba restringido con portones y muros debido a la delincuencia.
De acuerdo con la municipalidad, el tramo permanecía cerrado y constituye una ruta clave entre los bulevares del norte y Las Torres. No obstante, los residentes sostienen que la conectividad podría mantenerse utilizando el puente Linda Coello y el bulevar Jardines, sin necesidad de retirar las medidas de seguridad existentes.
Justificación municipal y protestas
Mientras el alcalde inauguraba el vado, vecinos de Jardines del Valle y de la colonia Violeta intentaron acercarse para dialogar con él; sin embargo, un grupo de empleados, funcionarios y policías municipales les impidió el acceso al evento.
Los pobladores también denunciaron la tala de árboles dentro de la colonia y el aumento de la inseguridad.
Laura Romero, miembro del patronato de Jardines del Valle, cuestionó la deforestación asociada al proyecto. “Él abrió una calle quitando portones y cortó árboles de caoba; se llevaron la madera y no sabemos a dónde. No es ningún alivio, sino que da acceso a zonas donde han vivido por años los vecinos y nos dejó expuestos”, afirmó.
Romero añadió que el sector, originalmente residencial, ahora tiene características turísticas, lo que incrementa los riesgos. “Esperábamos que el alcalde consensuara las obras; pensábamos que era diferente”, expresó.
Los residentes cuestionan a quién beneficia la intervención. “Cerramos la calle por la delincuencia y ahora quedamos expuestos. No parece interesarle a nadie y mucho menos al alcalde”, dijo Romero.
Asimismo, denunciaron el trato recibido por parte de algunos funcionarios durante el evento. “Nosotros no somos delincuentes; estamos protestando por nuestro bienestar sin ofender a nadie”, manifestaron.
Por un lado estaba la protesta, por otro lado seguidores del alcalde y empleados aplaudían la obra que bautizó como vado "El Espartano" y que convierte a la capital industrial en la ciudad de los vados.