Sumado al congestionamiento diario y al riesgo que representa el socavón formado cerca de la terminal de buses, conductores y peatones deben lidiar además con un derrame de aguas negras que genera malos olores y condiciones insalubres en el bulevar del sur.
El problema se registra desde hace varios meses, a unos 250 metros de la terminal de buses, en la trocha oeste. El derrame recorre parte de la acera e inunda la calle, lo que provoca contaminación en la zona.
Mario Méndez, conductor que transita a diario por la vía, señala que se trata de un problema recurrente que ya ha sido denunciado y observado por las autoridades municipales, quienes transitan por el sector cuando realizan trabajos en el derrumbe de la Lempira o en Chamelecón.
"Nosotros pasamos por el sitio inundado de aguas negras. Con el aumento al combustible muchas veces nos vemos en la necesidad de conducir con los vidrios abajo y se mete todo el mal olor", afirma Méndez.
Al igual que él, decenas de conductores y peatones que cruzan por el lugar aseguran que la situación persiste sin solución y solicitan a las autoridades municipales que atiendan el problema.
LA PRENSA consultó a ejecutivos de la concesionaria Aguas de San Pedro sobre la problemática. Indicaron que enviaron una cuadrilla al sitio; sin embargo, explicaron que no es una situación de su competencia, ya que se trata de aguas negras conectadas al sistema pluvial, lo que estaría generando el derrame.
Desde la empresa señalaron que corresponde a la municipalidad atender este tipo de casos, según informaron representantes de Relaciones Públicas de Aguas de San Pedro.
Mientras tanto, el derrame y la contaminación persisten. Vecinos y conductores hacen un llamado a la municipalidad, en especial a Luis Beltrán, gerente de Infraestructura, de quien depende el departamento encargado de atender esta situación.