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Recuperar los 16 bordos de SPS es una tarea que puede tardar 12 años

El problema es que las invasiones siguen y se están yendo de las manos a las autoridades. Hasta corrales con ganado, milpas , negocios y casas de concreto hay ya en estos sitios.

Los sampedranos claman a las autoridades para que paren las construcciones en el bordo ya que el riesgo es grande y el acuífero está en peligro. Fotos: Yoseph Amaya y Franklin Muñoz
Los sampedranos claman a las autoridades para que paren las construcciones en el bordo ya que el riesgo es grande y el acuífero está en peligro. Fotos: Yoseph Amaya y Franklin Muñoz

San Pedro Sula, Honduras.

El río Blanco está muriendo y el daño al acuífero de Sunseri cada día es más evidente.

El margen del río entre el segundo anillo y el bulevar del norte está siendo dañado, ante la vista y paciencia de las autoridades.

Nadie reacciona y lo más lamentable es que los pobladores que residen en los bordos tienen hasta corrales con ganado instalados en el bordo.

“Imagínese usted como permiten que vivan personas hasta con sus fincas en esos bordos, eso ya es demasiado, y en el día las sacan a comer y se cruzan las calles, es una vagancia que nadie controla, afirma Juan Maradiaga, un sampedrano que transita a diario por el bulevar.

Los vecinos de las colonias aledañas al sector han elevado sus voces y claman a las autoridades que se paren todas esas construcciones porque aseguran que han vuelto hasta inseguro el sector.

Estudio
Las personas aseguran que viven en esos asentamientos por problemas económicos, la mayoría por no tener trabajo.

La verdad que siguen construyendo en pleno bordo y los desechos ya están cayendo directamente a la poca agua que queda en el río que está ubicado en un acuífero, añade Juana Reyes, residente en la colonia Los Castaños.

Esfuerzo. A criterio de Alberto Benítez Salem,director Ejecutivo de Hábitat para la Humanidad, se está trabajando en este tema y se realizarán varias reuniones donde se hablará sobre la formulación de una política de vivienda social en el marco del Plan Maestro de Desarrollo Municipal que incluiría el tema de las familias que viven en los bordos de los ríos que atraviesan la ciudad. “Hay un interés del gobierno municipal, empresarios y organizaciones que quieren entrar en una forma ordenada a la creación de un programa multianual de reubicación de las familias viviendo en los bordos”, dijo.

Situación
Las invasiones se están dando en todos los municipios del valle de Sula, denuncian en la entrada de Real del Puente, Villanueva.

Reveló que solo en San Pedro Sula hay 18,000 familias que viven en los bordos y en el valle de Sula. Hay 33,000 familias que están en 134 asentamientos irregulares, entre ellos los 16 bordos. Reveló que es una cantidad significativa que no se puede atacar fácilmente porque se requieren muchos actores para ejecutarlo. “Hemos estimado que en doce años o sea en tres gobiernos municipales se podría tener la reubicación y recuperar las áreas para hacer parques lineales, calles de alivio y rescatar la ciudad, pero dando la oportunidad a las familias de tener medios de vida para ser reubicados”, aseguró.

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A diario llegan carros a descargar material de construcción y basura al bordo del río Blanco. El bulevar recién construido ya presenta problemas pues los bordillos están siendo dañados por las construcciones en la zona.

Aseguró que se ubican en estas zonas porque no pagan alquiler y sus ingresos son mínimos y les da para medio sobrevivir y no pueden asumir otros costos.

Hábitat para la Humanidad realizó un estudio donde destaca que se registran en el valle de Sula un total de 133 asentamientos identificados con características de irregulares distribuidos en 12 municipios que concentran un total de 33,540 viviendas.

En el estudio se clasificaron los asentamientos irregulares en tres categorías a fin de tratar de encontrar tanto diferencias como similitudes entre ellos, y son tres: asentamientos ubicados en zonas de riesgo, los ubicados en derecho de vía y los ubicados en terrenos en litigio.

En ese estudio dejan claro que el mayor porcentaje de jefes de familia que residen en estos sitios son empleados de la industria textil, albañilería y mecánica.Recuperar esos espacios tomaría 12 años, dice el estudio. Para el exgerente de infraestructura municipal, Ramón Medina, el impacto ambiental es negativo por la disposición de desechos sólidos, líquidos y la basura de todo tipo. Es un tema que se tiene que abordar en conjunto y es necesario atenderlo porque la situación es crítica.