20/05/2022
01:14 AM

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Omoa: la basura también acabó con la pesca

En la Barra del Motagua, los pobladores que antes vivían de la pesca ahora se cambiaron a la agricultura porque ya casi no hay peces.

OMOA.

A lo largo de la Barra del Motagua, entre los desechos, caminaba un campesino con su cuerpo encorvado por el peso de la vida, se apoyaba en un bastón de madera y en su otra mano llevaba un machete, con el que apartaba la basura.

Se trata de Manuel Francisco Hernández (de 96 años), quien es un patriarca de la barra del Motagua y relató a LA PRENSA que a lo largo de su vida ha visto que cada año se incrementa la llegada de basura a las playas.

“Antes estas playas eran un paraíso, pero desde que nos tiran la basura de Guatemala todo se ha destruido”, lamentó el anciano, quien con angustia miraba los cerros de desechos que había por doquier.

Al consultarle qué buscaba entre la basura, respondió: “Aquí no se encuentra nada bueno, solo basura que nos mandan de hospitales, y esto ya nos tiene cansados”, respondió Hernández.

La comunidad de La Barra del Motagua es la última aldea del municipio de Omoa y está en el punto fronterizo entre Honduras y Guatemala.

“En esta comunidad nacimos y es triste ver cómo muere por la basura”: Francisco Vásquez,
anciano de la comunidad
En el lugar habitan alrededor de 200 familias.

En la orilla de la playa hay varadas varias lanchas, algunas ya no son usadas porque la mayoría de los hombres han dejado la pesca, ya que aseguran que la basura se ha llevado los peces y lo poco que consiguen solo es para el sustento de su familia.

Sergio Díaz es un joven de apenas 21 años de edad, quien recuerda que en su infancia su padre y su tíos se dedicaban a la pesca, “ahora se dedican a la agricultura y otras actividades porque en el mar lo que hay son animales muertos, plásticos y gran cantidad de basura de hospitales. Tenemos una playa hermosa, pero está llena de basura”.

Zamir Díaz, nativo de la Barra del Motagua, agregó que la zona es un paraíso natural, un lugar seguro para los visitantes, pero lo que afecta es la basura que llega del otro país, “nosotros ya queremos que solucionen el problema entre los Gobiernos de Honduras y Gautemala, porque no podemos seguir así, esto es una emergencia sanitaria”.

Hasta jeringas

Sergio Peralta es otro poblador de la barra, quien contó que antes los pescados eran comercializados en negocios de la zona y llegaban compradores de San Pedro Sula, “pero desde hace 10 años todo cambió y cuando tiran las mallas lo único que sale es basura o animales muertos, los trasmallos se rompen cuando los tiramos al mar y al sacarlos vienen llenos de desechos”.

La comunidad de la Barra del Motagua está en constante peligro no solo por las inundaciones provocadas por las lluvias, sino porque están inundados de la basura que llega de Guatemala.

“Honduras es el país más afectado por la basura que viene de Guatemala”: Manuel Hernández,
patriarca

En las angostas calles dentro de la comunidad son evidentes los desechos de plástico, los cuales no son desperdicios de los pobladores del lugar. Al levantar los botes y bolsas de plástico se ve en las etiquetas que dice “Hecho en Guatemala”.

Los habitantes de la comunidad reciben el apoyo de la alcaldía de Omoa con maquinaria y cuadrillas municipales para hacer constantes limpiezas; pero pese a la ayuda es imposible mantener al menos un día limpias las playas.

Los aldeanos aseguran que a diario el mar deja toneladas de basura que no solo se queda en la orilla de la playa, sino que llega hasta los patios de sus casas.

Francisco Díaz, presidente del patronato de las barras de Motagua y Cuyamel, dijo que están desesperados porque el problema de la basura tiene décadas, pero en los últimos meses ha empeorado.

“Tenemos desechos médicos en los solares de nuestras casas, nos da mucho miedo porque los niños salen a jugar y los hemos vistos con agujas y bolsas de pintas de sangre”.

“Los pescadores al tirar los trasmallos lo que pescan son desechos”: Sergio Peralta,
poblador de la Barra
Entre esos desperdicios quirúrgicos, como jeringas, señaló Díaz, “no sabemos si vienen contagiadas hasta de enfermedades como VIH.

Nuestros niños sufren de enfermedades gastrointestinales y estamos seguros que es por la insalubridad que llega a estas aldeas, ya nos da hasta miedo comernos los pescados porque de tanta basura no sabemos si estarán contaminados”, expresó Díaz.

En la zona hay varias residencias de lujo que son alquiladas por turistas para descansar los fines de semana, los propietarios también han sido afectados porque tienen que invertir mucho dinero en la limpieza de la playa.

“Llenamos varias volquetas al día con basura que llega de Guatemala, hemos hablado con otros amigos que también tienen residencias en la zona, que un día lo que haremos es llevar todas las volquetas cargadas de basura y tirárselas en la frontera, porque no es posible que nosotros carguemos con un problema que no es nuestro, si el país no lo soluciona tendremos que actuar nosotros”, expresó Díaz.

Pero lo que les queda a él y a todos los pobladores de Omoa es enojarse y frustrarse porque mientras no exista un proyecto para tratar los desechos en Guatemala, la basura seguirá llegando a Honduras.

Foto: La Prensa

Lo que más preocupa a los pobladores de la Barra del Motagua es la contaminación por desechos médicos de diferentes hospitales, que a diario llegan a las playas, adonde juegan todos sus hijos.