14/08/2022
01:37 AM

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“Abracé fuerte a mis hijos y les dije: “me duele dejarlos aquí”: madre de hondureños muertos en EEUU

Karen Caballero, madre de Alejandro Miguel Andino y Fernando José Redondo, acompañó a sus hijos hasta Guatemala para despedirse. “Eso fue lo más duro”, recordó.

Las Vegas, Santa Bárbara

“En mi pequeño mundo, en mi esfera, era lo mejor que yo tenía, eran unos hijos amorosos, obedientes, con metas, con muchas ganas de salir adelante”.

Karen Caballero no se ahorra adjetivos para describir, como toda madre entregada a sus hijos, a Alejandro Miguel Andino Caballero (23) y Fernando José Redondo Caballero (de 18), dos de los 14 hondureños migrantes que murieron dentro del tráiler en San Antonio, Texas.

La madre de los dos jóvenes contó a LA PRENSA Premium que ella y toda la familia se unieron y los apoyaron para que lograran llegar a Estados Unidos y cumplieran sus metas.

Los muchachos junto con su familia residían en la colonia Orellana y sus estudios primarios los realizaron en la escuela Lesly Argentina Rodríguez.En el trágico viaje también falleció la pareja de Alejandro Miguel, Margie Tamara Paz Grajera (24).

3 claves de la tragedia

1. La madre de los dos jóvenes mantuvo comunicación todo el tiempo con sus hijos. Ellos le comentaban cómo transcurría el viaje. El último mensaje que recibió de sus hijos fue el sábado en la mañana.

2. Los cuerpos de los migrantes fueron descubiertos por las autoridades de Texas, Estados Unidos, el lunes. Hasta ayer, las víctimas ascendían a 53, de las que 14 eran de nacionalidad hondureña.

3. La Casa Blanca calificó ayer de “horrible y descorazonada” la tragedia ocurrida con los migrantes, quienes fueron dejados por los traficantes de personas dentro de un tráiler en una carretera en San Antonio, Texas.

Margie Tamara estudiaba la licenciatura en Economía en la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (Unah) y su novio estaba a unas pocas clases de graduarse de licenciado en Mercadotecnia.

“Fernando José no era mucho para el estudio, pero sí tenía la ambición de salir adelante. Fernando José era el soñador, era mi niño más pequeño. Era el que más soñaba con irse y de hecho creo que fue quien motivó al hermano, ellos eran muy unidos, ellos siempre se decían mi hermanito”, recordó.

Doña Karen quería mucho a su nuera, antes de viajar se despidió de ella y le dijo que la quería como una hija, la recuerda como una muchacha prudente y agradable.La despedida.

Alejandro Miguel, su novia Margie y su hermano Fernando José viajaron hacia Estados Unidos el recién pasado 4 de junio.

La madre de ellos los acompañó hasta Guatemala.“Quise llevarlos para estar un poco más de tiempo con ellos, paseamos por Guatemala, no solo íbamos haciendo el viaje, sino que parábamos a comer, fuimos a algunos centros comerciales”, rememoró.

El momento más difícil llegó y fue la despedida: “Eso fue lo más duro porque en mi mente estaba que iban a pasar años para volverlos a ver porque cuando alguien se va para Estados Unidos es difícil regresar, sabía que pasarían unos cinco, diez, quince años para reunirnos otra vez”.

“Cuando nos despedimos y los dejé en el hotel, los abracé fuerte a los dos y les dije: ‘Hijos, me duele más dejarlos aquí que haberlos parido’. En ese momento me pidieron la bendición, me dijeron que me amaban y que me cuidara”, relató.

Los tres jóvenes muertos en EEUU. Alejandro Miguel, Margie Tamara Paz y Fernando José.

Necesidad

Margie Paz, originaria de Santa Cruz de Yojoa, Cortés, decidió emprender el viaje a Estados Unidos con su novio porque su madre Gloria Paz necesita una operación oncológica y no tenía los recursos económicos.

Margie había buscado empleo en varias empresas para tener un mejor salario, pero las puertas se le cerraban porque no contaba con la experiencia para el puesto que aplicaba.

Encontró empleo en un “call center”, pero el sueldo no le ajustaba, pues necesitaba unos 200,000 lempiras para costear el tratamiento de su madre.

“Yo no estoy bien de salud y por eso ella hizo ese viaje, por mi salud, porque siempre que venía me decía: ‘Madre, yo tengo que trabajar para hacerte tu operación’”, declaró la señora.Sin embargo, Margie estaba determinada con su decisión: “No quería que se fuera, yo prefería que trabajara en donde estaba, en el “call center”; pero se retiró y dijo: ‘No, madre, yo voy a tener que buscar un buen trabajo para pagar tu operación’”.