Santa Muerte en la frontera: cómo detectan armas y dinero oculto hacia México

Agentes en el puerto de Hidalgo, Texas, revelan cómo detectan armas, dinero y contrabando en vehículos y paquetería, con símbolos de la Santa Muerte presentes

Santa Muerte en la frontera: cómo detectan armas y dinero oculto hacia México
  • Actualizado: 24 de marzo de 2026 a las 17:20 /
Hidalgo, Texas

El carro parece limpio, sin modificaciones visibles. Cruza la frontera como cualquier otro entre los miles que pasan cada día por el puerto de entrada de Hidalgo, Texas, hacia Reynosa, Tamaulipas.

Pero los agentes levantan el tonó y ahí están: rifles de alto poder, cargadores y municiones ocultas entre las piezas del motor. No es un caso aislado. En otro vehículo, las armas estaban escondidas en un lugar aún más discreto: el compartimento de la llanta de repuesto.

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"Ahí encontramos 30 pistolas", explicó Carlos Rodríguez, director del puerto de entrada de Hidalgo, a un grupo de periodistas de Honduras, México y República Dominicana, mientras mostraba las fotografías de evidencias de casos que no se pueden difundir a los medios porque los detenidos aún están en proceso legal.

A diferencia de la droga, que suele dirigirse hacia el norte, estos cargamentos siguen la ruta contraria. “Todo es traslado de armas a México. Son casos federales”, afirmó Rodríguez.

En algunos casos, no solo esconden armas. En una mochila, agentes encontraron un millón de dólares en efectivo, armas y municiones. "Todo lo llevaban en paquetes de encargos, es decir, envíos en paquetería como UPS, FedEx o DHL".

Rubén Ríos, supervisor del puerto de entrada de Hidalgo, muestra la tecnología que aplican para detectar armas o dinero que intentan ingresar de Estados Unidos a México y viceversa.

En otro vehículo, el dinero estaba oculto bajo el piso. "Eran 400,000 dólares escondidos en el carro", señaló el funcionario estadounidense.

Los agentes no dependen únicamente de la intuición. Los vehículos que cruzan la frontera por el Valle del Río Grande son inspeccionados por sistemas de rayos equis que permiten detectar alteraciones internas. "Esa es la primera herramienta, porque buscar manualmente tomaría horas", explicó Rodríguez.

Pero la tecnología no lo hace todo. Antes de abrir un vehículo, los agentes observan algo más: a la persona. “El itinerario, cuántas veces cruzan, a dónde van... todo eso cuenta”, dice.

También hay detalles dentro del carro que llaman la atención. Una guantera vacía, una sola llave, demasiados objetos religiosos colgados del retrovisor, llaveros o rosarios. "La gente latina es muy religiosa. La Santa Muerte es algo que vemos comúnmente en estos casos. Cuando es demasiado, puede ser un indicador". Es una alerta. "Muchas veces no hay nada, pero son patrones que usamos".

Rubén Ríos, supervisor del puerto de entrada de Hidalgo, dio una demostración de las herramientas tecnológicas que utilizan para detectar cualquier ilegalidad.

Entre ellas está el Night Hawk, un sistema similar a rayos X que permite ver dentro de puertas, llantas o compartimentos inaccesibles al ojo humano. Pero la tecnología es solo una parte. Ríos dice que “uno va viendo qué es normal y qué no. Al momento de verlo, ya sospecho”.

Un bus que entró a Estados Unidos por el puerto de Hidalgo pasa por una enorme máquina de rayos equis.

Con los años, los agentes han aprendido que cualquier espacio del vehículo puede ser utilizado. "No he visto ninguna parte del carro que no hayan utilizado para esconder", afirma Ríos, con 25 años de experiencia trabajando en puertos. El motor, las llantas, los rines, los asientos, los tanques de aire en camiones... todo puede ser modificado, adaptado o vaciado para ocultar algo.

No todo lo que pasa de Estados Unidos a México es droga, armas o dinero. También han encontrado personas ocultas en cajuelas o detrás de los asientos, e incluso animales: víboras, alacranes, monos. No todos los días hay decomisos. ​​​​​"Hay días que no encontramos nada, pero en la semana siempre hay", confesó Ríos.

Una vigilancia constante

El flujo en el puerto no se detiene. Miles de vehículos cruzan cada día de Estados Unidos a México y viceversa, y la mayoría no lleva nada ilegal. LA PRENSA constató que en horas de la mañana el flujo es más constante, pero está abiera las 24 horas.

El director del puerto de entrada de Hidalgo destacó el alto volumen de tránsito que registra el puerto, que incluye tres cruces fronterizos: el puente Hidalgo, el puente Anzaldúas y el puente Pharr. "Procesamos más o menos arriba de 2.5 millones de peatones anualmente", indicó.

Miles de personas de Reynosa entran a diario a trabajar a McAllen, Texas.

Además, cada año cruzan por este puerto alrededor de 4.5 millones de vehículos ligeros, en los que viajan más de 9 millones de pasajeros. "Este puerto de entrada es sumamente importante y sumamente ocupado", afirmó.

En el puerto de entrada de Hidalgo, cada persona que cruza a Estados Unidos presenta su documento legal, que es verificado por los oficiales para confirmar la identidad. Los vehículos, incluidos autobuses y autos ligeros, pasan por sistemas de rayos X que envían las imágenes a un centro de comando, donde se detectan anomalías o posibles ilícitos.

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Aunque la tecnología realiza un primer filtro, los oficiales deciden si se requiere una revisión secundaria. Todo el proceso deja un registro detallado de los cruces, combinando verificación humana y tecnológica para garantizar un control seguro en la frontera.

Muchas personas que cruzan este punto fronterizo son mexicanos que trabajan en McAllen, o estadounidenses que residen en Reynosa pero ejercen su labor en Estados Unidos.

Cruce diario de estudiantes

El director también explicó que cientos de estudiantes cruzan diariamente la frontera por este puente. "Estamos hablando de un promedio entre 700 y 800 niños", dijo. Según explicó, muchos de ellos son ciudadanos estadounidenses que viven en México y cruzan la frontera para asistir a la escuela.

"Hay gente que vive en Estados Unidos y trabaja en Reynosa, y hay gente que vive en Reynosa y trabaja en Estados Unidos. Sus hijos son ciudadanos americanos que vienen a ingresar aquí a la escuela".

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