Diésel: El combustible que mueve la economía se disparó un 77% en 2026
El combustible que mueve camiones, buses y comercio pasó de L81.27 a L144.14 en nueve meses. Guatemala aprobó suspender el impuestos los combustibles; Finanzas dijo que congelar el impuesto en Honduras costaría más de L6,600 millones
- Actualizado: 30 de septiembre de 2026 a las 23:00 /
Hasta enero, a Pedro Mendoza le bastaban L2,000 para llenar el tanque de su carro durante un mes. Hoy ya no le alcanzan.
"No te voy a mentir, estábamos bien a principio de año, el combustible me salía barato, hermano, pero ahora todo se puso bien caro", relató a LA PRENSA Premium este conductor capitalino, dueño de un carro pequeño con motor 2.0 que recorre 27 kilómetros diarios entre ida y vuelta.
"La otra vez estuve haciendo cuentas con mi esposa y son 4,000 mensuales o incluso más lo que gastamos, tenemos que limitarnos", dijo Mendoza con molestia.
Su cuenta se repite de Tegucigalpa a San Pedro Sula, donde el galón de gasolina superior costaba en enero un promedio de L96.27 y en septiembre se facturó en promedio en L148.69. La regular pasó de L87.36 a L130.98 y el diésel de L81.27 a L149.20. Los valores anteriores son valores promediados por mes.
Honduras registra precios máximos en los combustibles este 2026, por encima de los picos de 2022, según un análisis de LA PRENSA Premium sobre los tres principales derivados del petróleo, que alcanzaron sus niveles más altos.
El Ejecutivo atribuye el repunte al conflicto en Medio Oriente. Mientras los economistas sugieren una rebaja gradual de impuestos para mitigar el choque sin dañar las finanzas del Estado, el Gobierno evalúa congelar los tributos y el Congreso Nacional debate nuevos subsidios. En contraste, Guatemala avanza hacia un congelamiento temporal de precios que, según se anunció en ese país, comenzaría este 1 de octubre.
Subidas de la gasolina
La subida de los derivados del petróleo no fue gradual. Abril de 2026 concentró el mayor aumento mensual de toda la serie, tanto en lempiras como en porcentaje, para los tres combustibles y en las dos ciudades principales.
En San Pedro Sula, el diésel saltó de un promedio de L95.33 en marzo a L128.35 en abril, L33.02 más en solo treinta días (34.64%). La gasolina superior subió de L109.56 a L130.45, L20.89 más (19.07%), y la regular de L97.77 a L116.82, L19.05 más (19.48%).
En Tegucigalpa el patrón fue casi idéntico: el diésel subió L34.61 (35.28%), de L98.11 a L132.72; la superior L22.63 (20.12%), de L112.50 a L135.13; y la regular L20.62 (20.51%), de L100.52 a L121.14.
Solo el incremento de abril explica el 52% del aumento acumulado del diésel en la capital industrial entre enero y septiembre, así como cerca de la mitad de la inflación registrada en las gasolinas (47% en la superior y 48% en la regular).
Lo que Mendoza dejó de comprar para pagar el tanque fue comida. "Esos 2,000 lempiras que te digo, los usábamos para darnos un lujo de comer de vez en cuando un jamoncito o incluso comprar productos de marca como papel, pastas y hasta algunos condimentos, pero no podemos hacerlo. Ahora debemos buscar lo más barato para que nos ajuste, con decirte que compramos un papel embolsado, un tal pelado que le dicen en el mercado, para economizar", contó
El costo de moverse
Una imparable escalada en el precio de los combustibles transformó drásticamente el costo de la movilidad en Honduras, consolidando un "trancazo" nacional que golpea por igual a las principales ciudades.
El impacto más severo lo absorbió el diésel, que en San Pedro Sula se disparó un 77.36% (de L81.27 a L144.14 en valores promedios entre enero y septiembre de 2026), mientras que las gasolinas superior y regular acumularon alzas cercanas al 46%, cerrando en L140.35 y L127.04, respectivamente, para el mismo período.
Esta asfixiante dinámica se replicó casi idéntica en Tegucigalpa, evidenciando que el problema es de orden nacional y no local. En la capital, el diésel rompió récords al pasar de L83.92 a L148.31 (L64.39 más), en tanto que la gasolina súper avanzó a L144.60 y la regular se encareció hasta los L131.19, dejando una diferencia de apenas pocos lempiras entre ambas zonas de consumo.
Más allá de las estadísticas, la crisis golpea con fuerza la economía doméstica de conductores como Mendoza, quien recorre 810 kilómetros al mes (unos 20 galones). En enero, su ruta en Tegucigalpa costaba L2,003; hoy, con la súper a L153.17, el gasto básico se elevó a L3,102 (un 54.9% más), una cifra que roza los L4,000 mensuales al sumar los viajes imprevistos fuera de su rutina.
Este mismo impacto se traslada a San Pedro Sula, donde el gasto mensual varía según el cilindraje del vehículo para esa misma ruta. El propietario de un motor 2.0 pasó de pagar L1,949 a L3,011, mientras que en los autos compactos (de 1.0 a 1.3 litros) el costo saltó de L1,287 a L1,929, y en los de 1.6 litros subió a L2,358, según cálculos de este medio a partir de valores universales de rendimiento y capacidad de los motores.
El escenario es aún más crítico para quienes manejan camionetas (de 2.5 a 3.5 litros), cuyo presupuesto mensual puede que se haya disparado de L2,785 a L4,301 (L1,516 más). Estos cálculos, basados en rendimientos de 55, 45, 40 y 28 kilómetros por galón respectivamente, desnudan cómo el alza de los carburantes erosiona el poder adquisitivo en solo meses.
El golpe al usuario y propietario
El golpe llegó también al pasajero. Carmen Ulloa, usuaria de los taxis privados o VIP, muy cotizados en el país por su seguridad, pasó de pagar L100 o L120 a L160 por carrera.
"Yo pido que vengan a traerme a mi casa para que me lleven a mi trabajo, no queda tan largo, quizás el taxi recorra unos 12 kilómetros, por eso a veces me cobraban 100 o 120 lempiras, dependiendo la hora. Si es hora pico, la tarifa se podía disparar y es entendible, pero ahora, sin tráfico y por el mismo trayecto, me cobran 150 o 160. Según dicen, es por el precio del combustible", explicó a LA PRENSA Premium.
Como usa el servicio unas 20 veces al mes o más, hizo la cuenta: "Cuando me costaba 100, póngale ese precio, gastaba al mes unos 2,000, y ahora tengo que dar 1,200 más porque le subieron al costo del transporte. Son 160 lempiras por carrera y, como le digo, a veces hago 20 o más. Estoy gastando 3,200 mensuales o más".
El alza de la tarifa de Ulloa, de entre L40 y L60 por carrera, equivale a un aumento de entre 33% y 60%.
En la bomba, el aumento promedio fue de 54% para la gasolina superior en Tegucigalpa entre enero y hoy, de L98.90 a L153.17. Con un rendimiento estimado de 40 kilómetros por galón, el combustible de un trayecto de 12 kilómetros cuesta hoy unos L16 más que en enero, o unos L33 más si se cuenta el recorrido en vacío del taxi hasta su casa.
Para otros conductores, la respuesta más económica es acumular. Orlando Rodríguez, que transporta niños en su busito, guarda combustible para las temporadas en que el precio se dispara.
"Yo no soy bruto, sé que después de cada rebaja el gobierno se lo cobra el doble a la gente, por eso tengo mis botes de gasolina llenos. En mi casa tengo una bodega, los mantengo bajo llave y con aire para que no ocurra ningún incidente", relató.
Recordó que el combustible estuvo caro un tiempo durante el gobierno de Xiomara Castro, pero aseguró que nunca como ahora, bajo el de Nasry Asfura. "Solo espero que nos ayuden y no den más problemas", dijo.
Los precios máximos de cada año permiten contrastar su impresión con los números. En San Pedro Sula, el promedio mensual más alto de 2022 fue de L140.84 para la superior (junio), L123.24 para la regular (junio) y L121.53 para el diésel (julio).
Después hubo tres años de descenso: en 2023, los máximos fueron de L117.77, L103.09 y L102.97; en 2024, de L109.79, L94.64 y L91.29; en 2025, de L101.69, L93.75 y L87.18. En tres años, el pico de la superior bajó 27.8%.
El rebote de 2026 borró ese camino. Frente al máximo de 2025, el promedio de septiembre de este año es L38.66 más alto en la superior (38%), L33.29 en la regular (35.5%) y L56.96 en el diésel (65.3%). Frente a 2022, supera el pico de la regular por L3.80 (3.1%) y el del diésel por L22.61 (18.6%).
La excepción es la superior en San Pedro Sula, que en septiembre quedó L0.49 por debajo de junio de 2022; con el precio actual de bomba, de L148.69, ya lo supera por L7.85 (5.6%), mientras la regular, de L130.98, lo supera por L7.74 (6.3%) y el diésel, de L149.20, por L27.67 (22.8%).
En Tegucigalpa, los tres combustibles ya superaron en septiembre sus picos de 2022: la superior llegó a L144.60 frente a L143.17, el diésel a L148.31 frente a L123.98 y la regular tuvo su máximo en mayo, con L131.88, frente a L125.54. En cinco de las seis series analizadas por LA PRENSA Premium, la alza máxima de 2026 superó al de 2022.
Soluciones ante el alto precio del combustible
Para Julio Raudales, expresidente del Colegio Hondureño de Economistas (CHE), la escalada de los precios al combustible tiene un origen que Honduras no controla.
"El incremento en los carburantes es un shock externo y temporal. Eventualmente va a bajar, y en el largo plazo lo que se va a observar más bien es que la gente va a ir dejando de lado el uso del petróleo", dijo.
Pero esa transición todavía llega: "En Honduras, mucho menos. Prácticamente no existen los vehículos movidos por energía eléctrica, y por eso nos afecta tanto que el precio de los carburantes suba". Y agregó: "Mientras no termine esa guerra en el Medio Oriente, vamos a tener que seguirnos conformando con incrementos en los precios".
La dependencia que describe Raudales se puede medir. Según el Banco Central de Honduras (BCH), el 79.5% de los vehículos del país se mueve con gasolina y el 11.3% con diésel, es decir, más de nueve de cada diez.
Entre las motocicletas, que se mueven con gasolina, el encarecimiento frente a 2022 es moderado, pero frente a enero no lo es. Una de 100 a 125 cc, con un rendimiento estimado de 150 kilómetros por galón, pasó de L665 al mes en el pico de 2022 a L707 hoy (L42 más), y frente a enero, de L472 a L707 (L235 más).
Una de 150 a 200 cc, con unos 120, pasó de L832 a L884 (L52 más) y, frente a enero, de L590 a L884 (L294 más).
Una de 250 a 400 cc, con unos 80, pasó de L1,426 a L1,506 (L80 más) y, frente a enero, de L975 a L1,506 (L531 más).
Entre los carros de gasolina, el aumento frente a 2022 va de 5.6% a 6.3%: unos L114 más al mes en un compacto, L140 en uno de 1.6 litros, L159 en uno de 2.0 y L227 en una camioneta, que en esta última suman unos L2,700 al año.
El economista José Luis Moncada, expresidente de la Comisión Nacional de Bancos y Seguros (CNBS), explicó que el Estado ya absorbe una parte del golpe. "Yo creo que el gobierno ya está subsidiando entre un 65 y 70% el incremento semanal que se está dando", afirmó.
"Tiene ya un presupuesto de ingresos y tiene calculados sus ingresos de lo que es el combustible. Para mí lo que puede hacer es una rebaja gradual, temporal y dinámica de ese impuesto, de manera que no afecte sus ingresos fiscales pero que pueda aportar a que ese aumento no afecte a la mayoría de los hondureños", sostuvo Moncada.
El expresidente de la CNBS explicó que "dinámica" significa que el recorte siga al petróleo: "En la medida que el petróleo vaya bajando, también esto vuelva a su normalidad".
Su propuesta se basa en que "se le puede bajar un 30% a cada uno de ellos, yo le puedo decir un 30, un 25%, y creo que el Estado puede tener un colchón al respecto. Ahora, habría que ver cómo se mejoran las condiciones en el Golfo Pérsico y si esta situación continúa".
Advirtió que el ministro de Finanzas tendría que ver dónde cubre ese vacío en el presupuesto de 2026, "y no digamos la situación en el 2027", y que la fórmula del modelo hondureño "es bastante especial" y habría que analizarla.
Guatemala suspende impuesto; Honduras analiza
Mientras Honduras acumula 11 semanas de alzas consecutivas en los carburantes, otros países de la región avanzan con medidas drásticas de alivio. El Congreso Nacional de Guatemala aprobó el martes 22 de septiembre, el Decreto 22-2026, con 148 votos, que suspende hasta el 31 de diciembre de 2026 el Impuesto al Valor Agregado (IVA) y el impuesto a la distribución de petróleo crudo y combustibles derivados (IDP) para la gasolina superior, la regular, el diésel y el gas oil.
La iniciativa estima que el galón de diésel quedaría en Q40.66 (unos L140, al cambio aproximado de L3.45 por quetzal), el de regular en Q32.90 (unos L113.50) y el de superior en Q34.59 (unos L119.30).
Son precios estimados, no observados, pero la distancia con los de San Pedro Sula es de unos L9 menos en el diésel (L149.20), unos L17 en la regular (L130.98) y unos L29 en la superior (L148.69).
El ministro de Finanzas, Emilio Hércules, no cerró la puerta al debate, pero pidió mirar el otro lado de la cuenta. "Hemos escuchado que en el Congreso quieren entrar en un debate al respecto. Nos parece correcto que se pueda platicar sobre temas sensitivos para que podamos darle claridad a la población", dijo.
Precisó que un congelamiento tendría un impacto fiscal "que superaría los 6,600 millones de lempiras". "Tenemos que identificar a dónde va a pegar este impacto fiscal. Si va a pegar en infraestructuras, si va a pegar en salarios, si va a pegar en inversión. Esas son las preguntas que tenemos que hacernos todos los hondureños y muy en particular en el Congreso Nacional", planteó.
Fue tajante al recalcar que "en materia económica nada es gratis. Todo tiene un costo", dijo, y la Ley Orgánica del Presupuesto exige "claridad total con la fuente de financiamiento". Añadió que la Secretaría de Finanzas está atenta para recibir solicitudes de análisis fiscales sobre los temas que se discutan en el Congreso.
El sacrificio fiscal que hizo Guatemala por suspender los dos impuestos hasta fin de año se estima en Q3,318.4 millones (alrededor de L11,450 millones): Q1,332.2 millones (unos L4,596 millones) por el IDP y Q1,986.2 millones (unos L6,852 millones) por el IVA.
El decreto ya fue sancionado por el Ejecutivo. Tras cumplir el plazo legal de objeciones sin recibir impugnaciones, la normativa fue firmada por el presidente y entra en vigencia a partir de hoy.
Además, se cruza con el Decreto 21-2026, aprobado antes, que establece un subsidio con recursos públicos y precios de referencia para el consumidor.
- Metodología
- Los precios de los combustibles corresponden a promedios mensuales calculados por la Secretaría de Energía (Sen). El costo promedio por vehículo se estimó según el rendimiento estándar de cada tipo de motor y automóvil.