Más compatriotas siguen siendo esquilmados de sus dineros, nuevamente en los departamentos de Cortés y Copán, además de otras zonas de la nación, por parte de la “empresa” Inversiones Tecnológicas ITCommMedi@ S. de R.L. (Invertech), aprovechándose de la carencia de educación financiera por parte de aquellas personas que buscan elevadas tasas de interés, superiores con mucho a las ofrecidas por la banca comercial, a cambio de confiar sumas pequeñas o elevadas a esquemas piramidales que prosiguen extendiendo sus tentáculos en diferentes centros urbanos del país.
Todo indica que las lecciones derivadas de la megaestafa denominada Korium no fueron suficientes para, de una vez por todas, alertar a las personas que están siendo esquilmadas, pese a la advertencia del superintendente de la Comisión Nacional de Bancos y Seguros (CNBS), Marcos Cerrato: “La gente debe entender que esos rendimientos (del 17% al 22% semanal o mensual) no se dan en ningún lugar”, de confiar sumas de dinero a profesionales en las prácticas de engañar, aprovechándose de la ingenuidad del prójimo.
No es casual que al momento de recibir cantidades, los estafadores no entregan comprobantes válidos, meramente recibos informales sin firma ni sello, de esa manera evadiendo cualquier compromiso legal que los obligue a comprometerse jurídicamente ante posibles demandas.
Cabe preguntarse por cuánto tiempo más actuarán impunemente sin que tales captaciones irregulares merezcan exhaustivas investigaciones por parte tanto de la CNBS como del Ministerio Público, deduciendo responsabilidades que en derecho correspondan.
Igualmente, hasta cuándo la población adquirirá la suficientemadurez y sensatez para evitar ser atrapados en las redes criminales de formas y estrategias delictivas disfrazadas bajo fachadas de aparente legalidad, en contradicción abierta con la transparencia y el debido rendimiento de cuentas.
Entretanto, los efectos de la presente crisis económica desatada por el enfrentamiento bélico en el Medio Oriente, sin visos de conclusión, continúan impactando en los presupuestos oficiales y privados, en un deterioro de las condiciones de vida de las mayorías, que buscan sobrevivir precariamente, debiendo hacer frente a alzas semanales en los precios de alimentos, medicinas, combustibles, transportes, en una tendencia conducente más temprano que tarde a una espiral inflacionaria que anula incrementos salariales, como los recién concluidos entre las dirigencias sindicales y la empresa privada, con la mediación de la Secretaría del Trabajo.
Mientras grupúsculos disfrazados de financistas incrementan sus ganancias, procediendo al lavado de activos al igual que los narcotraficantes, las mayorías se empobrecen más y más aceleradamente, escenario ideal para quienes canalizan el descontento y alienación colectiva en provecho propio. No especulemos con nuestros ingresos con la posibilidad cierta de perderlos parcial o totalmente. Mantengamos siempre reservas disponibles para poderle hacer frente a contingencias inesperadas que desestabilizan el bienestar familiar, exponiéndola a situaciones de riesgo, a eventualidades súbitas e inesperadas. La prudencia y responsabilidad deben siempre normar nuestra conducta. Moraleja: mas vale pájaro en mano que cien volando.