Asimetrías de la salud pública y de la privada en Honduras. En los centros hospitalarios privados es común la frase cuando los parientes llevan a un enfermo y les dice el personal médico: "A tiempo lo trajeron, un minuto más y se les muere" e, inmediatamente, es internado.
En los hospitales públicos todo es diferente, y por grave que esté el paciente, los hacen esperar cualquier cantidad de tiempo, pues aseguran que "la sala de emergencia está llena" y, de paso, que "por los momentos, no hay camilla disponible".
En los centros privados, los pacientes son atendidos inmediatamente con sus respectivos primeros auxilios y en tiempo récord ya está siendo atendido en el quirófano por los respectivos especialistas.En el centro estatal, solo para tomarle los datos personales al paciente, se lleva un tiempo imprudente, y son atendidos a medias con un par de calmantes, para que luego lo anoten en la inmensa lista por la espera de un cupo para una cita u operación, que puede tardar tres meses o más.
En el hospital sampedrano Mario Catarino Rivas, hasta a mitad del año pasado, empezaron con el programa "Mora Cero" y lograron habilitar 11 quirófanos, y en esa fecha, había una mora quirúrgica de cirugías que superaban los 1,200 pacientes, la que ha sido reducida a 728 pendientes, según informes del director de este hospital, el doctor Gabriel Paredes.
Entre los casos registrados en los hospitales públicos, a lo largo de diferentes gobiernos, han sido muchos los pacientes que murieron debido al largo tiempo que les tocaba esperar para que les programarán o reprogramarán sus cirugías o sus citas.
Esperamos que el presidente de la República, Nasry Asfura, quien ha tomado la dirección de la Salud Pública, cumpla con "activar esa racha" con diligencia de los hospitales estatales en un país llamado Honduras.