En la Biblia, específicamente en Romanos 13:1–7, se nos dice que la autoridad que posee un gobierno se deriva de Dios, y que el objetivo de poseer dicha autoridad es cumplir un ministerio (servicio). El texto dice así: “Toda persona debe someterse a las autoridades de gobierno, pues toda autoridad proviene de Dios... Las autoridades están al servicio de Dios para tu bien... [y] para cumplir el propósito específico de castigar a los que hacen lo malo” (Romanos 13:1, 4; NTV).
Es interesante notar que Pablo, en el idioma original del texto —el griego—, utiliza un lenguaje religioso para referirse a los líderes del gobierno. Las autoridades han sido puestas como diáconos (siervos, ministros; v. 4) y liturgos (servidores; v. 6) de la ciudadanía. En otras palabras, así como los sacerdotes servían en el templo, los gobernantes sirven a Dios en la sociedad, desarrollando estos últimos una especie de sacerdocio secular. Por ende, tanto el líder religioso como el líder civil están bajo la autoridad del Señor y deben rendirle cuentas de sus actos.
Según el pasaje bíblico aludido, un gobierno que busca servir correctamente a Dios se enfoca en promover el bien, mantener el orden, servir a la sociedad y castigar el mal. Cuando se actúa bajo estas premisas, las autoridades se ganan el respeto y el apoyo del pueblo.
Por su parte, el Antiguo Testamento compara a los gobernantes con pastores de rebaños. De ahí que gobernar no solo sea administrar adecuadamente los recursos del Estado, sino también cuidar de la vida del pueblo. ¿Cómo? Guiando con sabiduría, protegiendo a los débiles y practicando y procurando la justicia para todos.
Sin embargo, cuando los líderes se alimentan solo a sí mismos y descuidan o destruyen al pueblo, Dios se levanta como Pastor y Rey supremo para juzgarlos. La autoridad civil es un ministerio delegado, y todo pastor civil dará cuentas al Gran Pastor del rebaño. “¡Ay de los pastores que destruyen y dispersan las ovejas... Pues bien, yo me encargaré de castigarlos... por sus malas acciones” (Jeremías 23:1–2, NVI).