En un cuartito miserable, en un vetusto edificio de uno de los barrios más pobres de Nueva York, murió Rosalyn Kepver a los setenta y cuatro años. Murió de inanición, por hambre. Una triste historia, ya que cuando se presentó la Policía a sacar el cadáver encontró dentro del colchón unos rollos de billetes cuidadosamente envueltos. Habían sido colocados dentro del algodón y luego cosidos pulcramente. Cuando se contó el dinero alcanzó la increíble cantidad de 147,500 dólares.
¿Por qué Rosalyn pasó entonces hambre hasta morir? ¿Desconocía acaso la fortuna sobre la cual su humanidad descansaba víctima de la falta de alimento?No, desde luego sabía del dinero porque ella misma, en una absurda y tenaz labor, lo había colocado ahí. Con un morboso temor a la vejez, Rosalyn y su esposo Joseph habían guardado todo lo posible. Él murió 20 años antes, y Rosalyn acabó sus días sobre el esfuerzo de ambos, que en su ignorancia le fue imposible aprovechar.
Pero esta triste historia, en otras formas, se repite a menudo.Por ejemplo, ¿cuántas personas ignoran lo valiosas que son? Quizá más de las que usted y yo imaginamos. ¿Cuántos fracasos ocurren a su alrededor? Por ejemplo, cuánta gente hay que vive quejándose de su suerte, echando la culpa a todo, desde el país en que nació, la educación que recibió, la forma como sus padres lo criaron, el trabajo que tiene, los vecinos con que convive.
Pero eche un vistazo a su verdadero valor. Un mínimo ejemplo son sus ojos. Tiene cien millones de receptores que le permiten obtener una rápida información de todo lo que hay a su alrededor y hasta lo previenen de los peligros que le rodean. Y como esto, sus oídos, su corazón, su cerebro, etc., etc.
¿Por qué entonces tanta gente fracasa? La respuesta: guían todos sus pensamientos en forma derrotista y negativa. “El hombre es tal como el hombre piensa”, nos dijo Marco Aurelio, el emperador romano.
LO NEGATIVO: guardar nuestro potencial bajo el colchón de nuestros pensamientos negativos.
LO POSITIVO: al llenar nuestra mente de pensamientos de éxito, de salud, de paz mental y de amor. ¡Descubrir que nacimos para triunfar!