13/01/2026
08:16 PM

Mes de la Juventud

Henry Asterio Rodríguez

El mes de junio es el Mes de la Juventud para la Iglesia Católica hondureña, tiempo para reflexionar en la manera en que las nuevas generaciones viven desde esta etapa de la vida, su experiencia de fe, cómo aprovechan el presente, cómo enfrentan los desafíos que trae consigo el futuro. Definitivamente, nos encontramos en un cambio de época, y la crisis sanitaria del covid-19 ha servido de catalizador para que la actual generación de jóvenes (la generación Z) tome posiciones en su relevo generacional, de forma acelerada.

Pero quizás algunos estén preguntándose: ¿qué es la “generación Z”? Pues bien, cada tramo de la historia ha visto la evolución del pensamiento, la cultura, las costumbres, con delimitaciones bien marcadas, las cuales a veces han tardado siglos en evolucionar. Es decir, que en la antigüedad una costumbre tardaba mucho en cambiar entre abuelos y bisnietos. Sin embargo, durante los siglos XIX y XX, tras la revolución industrial, la secuencia generacional se ha acelerado, no solo en el tiempo, sino en la delimitación de: identidad, estilo, usos, costumbres y formas de pensamiento. Entre un joven de los 70 y uno de los 2000, parecería que hubieran pasado trescientos años, y no solo cuarenta. Desde la Segunda Guerra Mundial hemos visto aparecer cuatro generaciones: Los llamados baby boomers, nacidos durante los 40 y hasta la primera mitad de la década de los 60, después tenemos a la generación X: nacidos entre la segunda mitad de la década de los 70 hasta el inicio de la década de los 80; la generación Y o millennials, han nacido a partir de la década de los 80 hasta el año 2000; y finalmente la generación Z, nacidos a partir del cambio de siglo, son los adolescentes y veinteañeros de hoy. Nacieron con el internet, han crecido con las redes sociales, con los derechos de segunda y tercera generación. Los jóvenes a quienes muchos llaman la generación de cristal, y que ha tenido que vivir a su edad, una pandemia, crisis económica, guerras injustas y un deterioro ambiental sin precedentes. A ellos el papa Francisco ha dedicado su último mensaje a la juventud, titulado “María se levantó sin demora”, en el que les dice: “En estos últimos tiempos, que han sido tan difíciles, cuando la humanidad, probada ya por el trauma de la pandemia, se ve desgarrada por el drama de la guerra, María reabre para todos y especialmente para ustedes, que son jóvenes como ella, el camino de la proximidad y del encuentro”. Inspirándose en el pasaje de la visitación (Lc 1, 39-56), Bergoglio insiste: “La madre del Señor es modelo de los jóvenes en movimiento, no inmóviles frente al espejo, contemplando su propia imagen o “atrapados” en las redes.

Ella estaba totalmente orientada hacia el exterior. Es la mujer pascual, en permanente estado de éxodo, de salida de sí misma hacia el gran otro que es Dios y hacia los demás, los hermanos y las hermanas, especialmente los más necesitados, como lo fue su prima Isabel”. Que las palabras del santo padre inspiren a nuestra juventud.