Una casa es memoria. Es intimidad. Es la mesa donde una familia conversa, la habitación donde alguien sueña con su futuro, la dirección que escribimos cuando nos preguntan dónde pertenecemos.
Los jóvenes son un tercio de la población hondureña; sin embargo, no podemos hablar de una sola juventud, sino de muchas, porque las brechas entre juventudes urbanas y rurales son evidentes, en oportu...