Hay que afrontar la realidad climática

San Pedro Sula enfrenta nuevos desafíos de infraestructura ante lluvias más intensas y un crecimiento urbano que exige soluciones pensadas a futuro

  • Actualizado: 05 de octubre de 2026 a las 00:00 -

Hay una frase del famoso experto en administración Peter Drucker que recuerdo en momentos en los que la incertidumbre se hace más evidente: “El mayor peligro en tiempos de turbulencia no es la turbulencia en sí, sino actuar con la lógica de ayer”.

La frase resulta perfecta para observar lo que sucede actualmente en San Pedro Sula, una ciudad con una fuerte apuesta en infraestructura vertical, con un crecimiento demográfico constante, cuya inversión en infraestructura vial no parece corresponder a las necesidades presentes ni del futuro inmediato. Como evidencia tenemos las afectaciones de las recientes lluvias.

El resultado es un problema serio con impactos en la vida de muchas personas, que merece un abordaje integral.

Si bien las autoridades municipales han demostrado dinamismo para la resolución de problemas en el corto plazo, con la construcción de vados que han aliviado el congestionamiento vial y la infraestructura pluvial, es indispensable dar un paso más con otro tipo de respuestas pensadas no solamente en el presente, sino en el futuro de la ciudad.

El cambio climático tiene impacto en las lluvias, que ahora son más intensas, de menor tiempo y con ráfagas de viento más pronunciadas, poniendo en evidencia una y otra vez que es indispensable apurar el paso para la adaptación.

En las recientes lluvias registradas en San Pedro Sula por una vaguada, representantes de COPECO informaron que en aproximadamente 45 minutos tuvimos de 80 a 100 milímetros de lluvia. Es importante saber que, a partir de acumulados de 30 milímetros por hora, ya se considera que la lluvia es fuerte.

La situación más riesgosa la viven los sectores que se encuentran en menor altura, que reciben el impacto de las corrientes de agua y de la basura que arrastran en el camino.

Porque también hay que reconocerlo: la ciudad se encuentra atravesando un episodio complejo en la recolección de basura, aunado a la falta de educación ciudadana sobre este tema.

En este contexto, ser resilientes implica no solo continuar las acciones que ya se están implementando, sino profundizar en ellas para reducir la vulnerabilidad, con la firme disposición de llevar a la ciudad hacia el futuro que deseamos, poniendo en el centro del desarrollo a las personas.

Para ver hacia el futuro y actuar en consecuencia, es indispensable afrontar la incertidumbre desde otra perspectiva, no la de ayer. El pensamiento de Drucker no es nuevo, sino de 1980; desde entonces, la invitación ya estaba abierta al cambio.

La buena voluntad no es suficiente para actuar; es preciso dejar atrás el microgerenciamiento y la improvisación para dar paso a otro tipo de estrategia, más firme, basada en el diálogo intersectorial, en la participación de especialistas y en la acción conjunta que siempre fortalece. San Pedro Sula merece un buen presente y un mejor futuro.

Te gustó este artículo, compártelo
Últimas Noticias