Un promedio de 130 médicos cubanos, con diferentes especialidades, dejarán de prestar sus servicios en diversos municipios de Honduras, debido a que, este sábado 28 de febrero, se les vencen los convenios acordados con el sistema de salud pública, y el actual gobierno nacionalistas del presidente, Nasry Asfura, no los renovará.
Esta brigada médica cubana empezó en las zonas más remotas del país a realizar atenciones, en especial a la población pobre y marginada, como en la Mosquitia del departamento de Gracias a Dios, y, después, en otros sectores vulnerables.
En el año 1998 llegaron como ayuda humanitaria de emergencia durante el huracán Mitch, estando de presidente de la República, Carlos Roberto Flores, del Partido Liberal, y funcionaron durante los demás gobiernos. Siendo el último el del Partido Libertad y Refundación (Libre), de la mandataria Xiomara Castro.
El pueblo hondureño le tomó la promesa al actual gobernante, Asfura, de mejorar los servicios médicos públicos, y para ello tomó la titularidad de la secretaría de Salud. Pero con esta decisión de terminar el contrato con estos galenos, especialistas, la mayoría, ese juramento se vuelve una amenaza más al quebrantado sistema de salud estatal de la nación.
El servicio de la salud no debe de tener prejuicios ideológicos, pues es un bien común para la población más necesitada que asiste diariamente a estos hospitales, que aún con estas brigadas tienen una serie de negligencias.
Según directivos del Colegio Médico de Honduras (CMH), estos médicos tenían un salario aproximado en 100,000 lempiras mensuales. Pregunta del pueblo: ¿y cuánto ganan la mayoría de los funcionarios del gobierno, especialmente, los diputados?
Que Dios cuide y ayude a estos pobres pacientes que asisten a los hospitales públicos, porque a la "racha azul" del presidente Asfura, se le olvidó la promesa en un país llamado Honduras.