Hoy, 4 de noviembre de 2026, la Benemérita Academia Hondureña de Geografía e Historia (AHGH) cumple sus primeros 100 años. La sesión inaugural ocurrió en la casa del doctor Esteban Guardiola, quien fue electo como primer presidente. En 1923, el 15 de mayo, se fundó la Academia de Geografía e Historia de Guatemala, y el profesor Miguel Morazán, quien residía en Ciudad de Guatemala, entusiasmó a Esteban Guardiola para que aquí, en Honduras, se fundara una sociedad similar. Con ese motivo, se desplazó de Guatemala a Tegucigalpa.
En la sesión de fundación estaban Esteban Guardiola, Eduardo Martínez López, Miguel Morazán, Abraham Gúnera R., Luis Landa, Salvador Turcios R., Pedro Rivas, Jesús Aguilar Paz y Félix Salgado, nombrado primer secretario.
La primera directiva en propiedad estaba organizada de la siguiente manera: presidente, Esteban Guardiola; vicepresidente, Augusto C. Coello; vocal primero, Pedro Rivas; vocal segundo, Jesús Aguilar Paz; tesorero, Félix Salgado; secretario, Salvador Turcios R.; y prosecretario, Miguel Morazán.
Eran socios honorarios: Miguel Paz Barahona, presidente constitucional de Honduras; José María Casco y Presentación Centeno. La nómina de socios, además de los directivos, se completaba con Rómulo E. Durón, Luis Landa, Augusto C. Coello, Miguel R. Moncada, Rafael Heliodoro Valle, Gustavo Castañeda S., José María Tobías Rosa, Ulises Meza Cálix, Antonio Bones Quiñónez y Héctor Medina Planas.
En la segunda acta, Miguel Morazán informa que Froylán Turcios le ha comunicado su interés de ingresar en la recién fundada sociedad, pero no aparece entre los miembros. Todos ellos fueron considerados socios fundadores por tener una importante obra publicada en el área de la geografía y la historia.
En la primera sesión acordaron adquirir la bibliografía de los historiadores fallecidos, editar las obras inéditas de los socios fundadores y reeditar las que estuviesen agotadas, así como adoptar como vocero de la sociedad la Revista del Archivo y la Biblioteca Nacionales, convertida en un verdadero monumento nacional, que se publicó hasta 1955. Esas tareas fueron cumplidas plenamente.
La sociedad recibió inmediatamente el respaldo del Estado, que le asignó una subvención y le encomendó como primera tarea emitir un dictamen sobre un cuadro pintado por Darío Escoto acerca de la figura del héroe nacional Lempira.
El 26 de octubre de 1967, la sociedad se transformó en Academia Hondureña de Geografía e Historia y, el 20 de mayo de 1978, recibió la personería jurídica. La publicación pasó a llamarse Revista de la Academia Hondureña de Geografía e Historia, que se ha publicado de manera irregular.
En años recientes, la Academia entró en inanición y sus directivas no fueron inscritas conforme a la ley, hasta que quedó en acefalía. Un grupo de académicos reunidos en la casa del académico Jesús Evelio Inostroza, en Jesús de Otoro, nos reunimos para reconstituir y rescatar la institución.
Las tareas fundamentales se han resumido en el restablecimiento de la subvención y en poner en orden las obligaciones legales de la Academia. Al mismo tiempo, se han realizado innumerables actividades conmemorativas, editoriales y de otra índole, en cooperación con el Instituto Hondureño de Antropología e Historia, la Universidad Pedagógica Nacional Francisco Morazán, FLACSO, el Instituto Morazánico, la Academia Hondureña de la Lengua y la Casa de Morazán.
También cumplió sus responsabilidades como miembro del Consejo Directivo del Instituto Hondureño de Antropología e Historia, como miembro del Consejo Directivo de la Casa de Morazán y como miembro del jurado del Premio Nacional de Ciencia José Cecilio del Valle. La Academia participó en dos ocasiones en el Congreso de la Libertad, patrocinado por el Instituto Panamericano de Geografía e Historia y la Academia Nacional de Historia de Ecuador.
La celebración del centenario de la Academia Hondureña de Geografía e Historia tendrá mucha humildad porque no cuenta con los recursos que debería aportar el Estado, como lo hizo desde que la AHGH se fundó. Sin embargo, los académicos procurarán mantener esta gloriosa institución a salvo para que vuelva a tener los brillos y la preponderancia nacional que tuvo durante varias décadas de estos 100 años.
La Academia ha reanudado la edición de la Revista de la Academia Hondureña de Geografía e Historia, importante publicación periódica, e inicia una segunda centuria que estará llena de aportes fundamentales a la patria.
¡Viva la Academia Hondureña de Geografía e Historia en su primer aniversario!