Washington. El presidente de EE.UU., Donald Trump, dijo este miércoles que no tiene prisa en retomar las conversaciones de paz estancadas con Irán y aseguró que mantiene “mucha ventaja” sobre la República Islámica, contra la que busca redoblar la presión económica a punto de cumplirse los seis meses del conflicto.
Trump afirmó en una entrevista con la cadena catarí Al Jazeera que no ha establecido una fecha límite para que Teherán regrese a las negociaciones en busca de un acuerdo que ponga fin definitivo a las hostilidades.
“No tengo ningún plazo, ninguno. No tengo prisa. No tengo plazo alguno. Estamos ganando con mucha ventaja”, insistió.El mandatario reiteró que la República Islámica tiene “una inflación enorme” y su “economía se está desmoronando”. También repitió que los líderes iraníes “tratan muy mal a su pueblo y están matando a muchísimos manifestantes”.
Las declaraciones de Trump tienen lugar dos días después de que Washington presentara la operación Paria económico, que busca sancionar a todo aquel que comercie con Irán.
Estas nuevas acciones, que aún no tienen fecha de aplicación, se unen a un bloqueo naval estadounidense sobre puertos y costas de Irán, que desde el inicio del conflicto interrumpió como represalia el paso por el estratégico estrecho de Ormuz, lo que ha afectado al suministro de crudo mundial y disparado el precio de los hidrocarburos.Preguntado sobre si las medidas económicas son más eficaces que un ataque militar, el presidente respondió: “Creo que ambas son efectivas”.
Trump aseguró la víspera que las fuerzas militares de su país han desminado el estrecho de Ormuz y advirtió a Irán sobre cualquier intento de colocar nuevos explosivos en la importante vía de comercio de crudo.
A su vez, el lunes pasado, el secretario de Guerra estadounidense, Pete Hegseth, afirmó que el Pentágono no ha descartado el uso de “ataques cinéticos” contra objetivos iraníes.
Al lanzar la ofensiva inicial junto a Israel el 28 de febrero pasado, el mandatario estadounidense dijo que la guerra contra Irán duraría “unas dos semanas”, plazo que luego ha ido alargando. EFE