El petróleo intermedio de Texas subió este miércoles un 0,11%, hasta los 96,32 dólares el barril, tras los recientes ataques de Israel y Estados Unidos a refinerías de gas iraníes y los de Teherán contra Emiratos Árabes Unidos y Catar, que han provocado un incendio en la principal refinería de gas natural licuado de este último.
Al término de la sesión, los contratos de futuros para el mes de abril sumaron 0,11 dólares respecto al cierre anterior, cuando terminó en 96,21 dólares el barril. Durante la jornada, el precio del WTI llegó hasta los 99,41 dólares el barril.
El conflicto en Oriente Medio continúa escalando en el estrecho de Ormuz, clave para un 20% del suministro de petróleo mundial y buena parte del gas natural.
Los ataques contra las infraestructuras estratégicas han tomado el protagonismo en las últimas horas, después de que el nuevo líder supremo iraní, el ayatolá Mojtaba Jameneí, ordenara mantener cerrado el paso para "presionar al enemigo", días después de que la Guardia Revolucionaria amenazara con atacar a los barcos que lo cruzaran.
Según informó la agencia Tasnim, Israel y Estados Unidos atacaron unas refinerías de gas iraníes en la Zona Económica Especial de Energía de Pars Sur, en Asalouye, en la costa sur.
Estas instalaciones forman parte del mayor yacimiento de gas del mundo que comparten Irán y Catar. El presidente iraní, Masud Pezeshkian, alertó que estas acciones "no harán más que agravar la situación y podrían desencadenar consecuencias incontrolables".
El Ejército iraní prometió que no iba a quedar impune y poco después Irán lanzó ataques este miércoles a Emiratos Árabes Unidos y Catar, que han provocado un incendio en la refinería de Ras Laffan, la principal de gas natural licuado del país, y en un depósito de combustible para aviones en Riad.
En Estados Unidos, el presidente Donald Trump suspendió durante 60 días la ley de transporte marítimo, conocida con la Ley Jones, para intentar aliviar los costos energéticos.
"Esta medida permitirá que recursos vitales como el petróleo, el gas natural, los fertilizantes y el carbón lleguen sin obstáculos a los puertos estadounidenses durante 60 días, y la Administración mantiene su compromiso de seguir reforzando nuestras cadenas de suministro esenciales", explicó la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, en un mensaje en X.
La Ley de la Marina Mercante de 1920, suspendida temporalmente por el mandatario, exige que el transporte marítimo entre puertos estadounidenses se realice en barcos construidos, propiedad y tripulados por estadounidenses.