Imágenes del operativo de traslado de reclusos vinculados a la extorsión
De acuerdo con las autoridades, los reclusos reubicados fueron identificados mediante labores de inteligencia como presuntos responsables de dirigir redes de extorsión
- Actualizado: 30 de abril de 2026 a las 10:20 -
Más de 90 reos fueron trasladadas a módulos de máxima seguridad en distintos centros penitenciarios del país, como parte de una estrategia orientada a debilitar estructuras criminales que continuaban operando desde el interior de las cárceles.
La operación fue coordinada por las Fuerzas Armadas a través del Instituto Nacional Penitenciario (INP), la Policía Nacional mediante la Dirección Policial Anti Maras y Pandillas Contra el Crimen Organizado (Dipampco) y el Ministerio Público por medio de la Fiscalía Especial Contra el Crimen Organizado (Fescco).
De acuerdo con las autoridades, los reclusos reubicados fueron identificados mediante labores de inteligencia como presuntos responsables de dirigir redes de extorsión en diferentes zonas del país.
Asimismo, se les vincula con la planificación de hechos violentos que han afectado a la población y a diversos sectores productivos.
Las acciones delictivas atribuidas a estas estructuras incluyen cobros ilegales y coordinación de ataques desde los centros penales.
Los traslados se realizaron de forma simultánea en los centros penitenciarios de Támara, Siria, Ilama y Morocelí, como parte de un operativo nacional coordinado.
El objetivo de estas reubicaciones es aislar a los principales cabecillas de las organizaciones criminales y limitar su capacidad de comunicación con redes externas.
Según la información oficial, esta medida forma parte de un proceso continuo de control, depuración y reorganización del sistema penitenciario hondureño.
Las autoridades buscan con ello recuperar la gobernabilidad dentro de los centros penales y evitar que sigan siendo utilizados como plataformas para la comisión de delitos.
De manera paralela, se informó que se están impulsando nuevos procesos judiciales contra los reclusos trasladados, con el fin de obtener condenas adicionales por delitos de alto impacto.