El proceso de selección de nuevas autoridades del Consejo Nacional Electoral (CNE) y el Tribunal de Justicia Electoral (TJE) avanza bajo criterios técnicos, según informó este jueves el presidente de la comisión especial del Congreso Nacional, Antonio Rivera Callejas.
El parlamentario explicó que las audiencias públicas se desarrollan conforme al cronograma establecido, como parte de la evaluación integral de los 54 autopostulantes que buscan integrar ambos órganos electorales.
Detalló que en la primera jornada, realizada el miércoles, fueron entrevistados 11 aspirantes, quienes mostraron distintos niveles de desempeño durante sus comparecencias.
“Hubo buenas preguntas, buenas respuestas, no tan buenas preguntas, no tan buenas respuestas, pero eso es el proceso de evaluación”, expresó Rivera Callejas al referirse al desarrollo de las audiencias.
El diputado subrayó que la valoración de los candidatos no se limita a su participación en las audiencias públicas, sino que se basa en una matriz técnica que permite analizar múltiples aspectos.
Entre los criterios evaluados se incluyen el conocimiento en materia electoral, la experiencia profesional, la hoja de vida y el desempeño mostrado durante las entrevistas.
Además, indicó que el proceso contempla pruebas psicométricas y toxicológicas realizadas fuera del Congreso Nacional, como parte de los requisitos establecidos para optar a los cargos.
Rivera Callejas reconoció que algunos aspirantes han demostrado una preparación destacada, mientras que otros no cumplen con el nivel esperado en conocimiento y experiencia electoral.
“Existieron audiencias públicas extraordinarias, gente que conoce el tema electoral con experiencia bastante alta, y gente que lastimosamente no tiene ese conocimiento ni esa experiencia”, afirmó.
El titular de la comisión adelantó que la decisión final se tomará la próxima semana, una vez concluidas todas las audiencias, cuando se defina la nómina de 18 candidatos que será enviada al pleno legislativo.
Finalmente, hizo un llamado a la ciudadanía a confiar en el proceso, asegurando que la selección se basará en la capacidad y méritos de los aspirantes, sin considerar afinidades políticas, con el objetivo de garantizar transparencia en la elección.