Sao Paulo, Brasil. El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, votó este domingo en una escuela de São Bernardo do Campo, municipio vecino a São Paulo, en la segunda vuelta de las elecciones, resaltando que el pueblo salió a la calle a "defender sus conquistas".
Lula votó hacia las 10:02 hora local (13:02 GMT) en la escuela estatal João Firmino Correia de Araújo, en São Bernardo do Campo, municipio colindante con São Paulo donde se dio a conocer en los años setenta como líder sindical y donde comenzó su carrera política.
Después de votar, Lula, que opta a un cuarto mandato no consecutivo, destacó que en la campaña electoral para la segunda vuelta se produjeron las "mayores manifestaciones políticas" de los últimos 50 años en Brasil.
En tanto, el candidato de la ultraderecha brasileña Flávio Bolsonaro afirmó este domingo que la esperanza se ha convertido en miedo para los brasileños y los llamó a acudir a las urnas, "haga lluvia o haga sol", para cambiar el rumbo del país.
"Brasil va a cambiar. Brasil va a vencer", declaró el hijo del expresidente Jair Bolsonaro, quien criticó la gestión de su rival y defendió la necesidad de reorganizar el país.
Según el candidato de la oposición, en los últimos cuatro años "todo el mundo ha empeorado" y por eso no se puede seguir insistiendo en el "error", pues los brasileños viven con miedo a la inseguridad y por las dificultades económicas.
Bolsonaro votó unos veinte minutos después de que fueran abiertas las mesas en la escuela municipal Barão Homem de Mello, ubicada en el barrio de Vila Isabel de Río de Janeiro.
Vestido con una camisa amarilla de manga corta y con un adhesivo en el pecho con el número 22, el que lo identifica como el candidato del Partido Liberal, el aspirante de la ultraderecha llegó al lugar en medio de la lluvia, acompañado de su mujer, Fernanda Bolsonaro, y un fuerte esquema de seguridad.
En el lugar, decenas de personas estaban desde una hora antes en fila a la espera de la apertura de las mesas, que cerrarán a las 17.00 (20.00 GMT).
"Lo que vi en esta segunda vuelta no fue por un partido político, no fue por un sindicato. El pueblo fue a la calle a defender sus conquistas", dijo Lula, candidato del Partido de los Trabajadores (PT) a los periodistas tras depositar su voto.
El gobernante también alertó de algunos episodios aislados de violencia política conocidos en las últimas horas, como el lanzamiento de un ladrillo contra una militante del PT en la ciudad de Montes Claros.
"Es una demostración de lo que está en juego", enfatizó el líder progresista, que también vertió críticas contra su rival, Flávio Bolsonaro, a quien se refirió como "un miliciano" y una "persona descalificada moral y éticamente", sugiriendo que es corrupto.
También opinó que este domingo, el electorado decide si se respeta la bandera brasileña o si elige a un grupo político que "quiere gobernar con la bandera estadounidense".
El mandatario brasileño, que cumplirá 81 años el próximo martes, acudió a votar vestido con guayabera blanca, acompañado de su mujer, Rosângela 'Janja' Lula da Silva; el vicepresidente, Geraldo Alckmin, y otros cinco ministros y exministros, entre otros aliados.
El rival de Lula en estos comicios, el senador Flávio Bolsonaro, votó más temprano, unos 25 minutos después de la apertura de las urnas, en una escuela en Río de Janeiro.
Dos sondeos divulgados la noche de este sábado muestran un empate técnico entre ambos candidatos, con una ligera ventaja de dos puntos para el primogénito del expresidente Jair Bolsonaro (51 %), frente a Lula (49 %).
En la primera vuelta, celebrada el pasado 4 de octubre, Bolsonaro fue el candidato más votado con el 47 % de los sufragios, frente al 45 % que recibió Lula.
Los colegios electorales están abiertos desde las 08:00 hora local (11:00 GMT), cierran a las 17:00 (20:00 GMT) y dan paso al escrutinio, que se completará en pocas horas gracias al sistema de votación electrónico implantado en Brasil hace tres décadas.