Chile, Perú y México refuerzan sus lazos comerciales con China y apoyan, sin reparos, el proyecto de creación de una Zona de Libre Comercio en la región Asia-Pacífico (FTAAP), una iniciativa bajo el liderazgo de Pekín y que despierta el recelo de Estados Unidos. Washington impulsa la Alianza Trans-Pacífica (TPP), que abarca la misma área pero excluye a China. Los tres países son socios de la Alianza del Pacífico, el bloque económico al que quiere sumarse Honduras.
En 2013, China fue el primer socio comercial de Chile y Perú. En México fue el segundo tras EUA. La presidenta chilena, Michelle Bachelet, afirmó que “estamos apostando por un futuro en el que América Latina y la Cuenca del Pacífico, la región más dinámica del siglo XXI, puedan realizar su potencial y crear nuevas oportunidades y beneficios para todos sus ciudadanos”, tras varios encuentros bilaterales con dirigentes chinos.
A partir del próximo año se espera que el Banco de Inversiones chino abra una antena en el Chile para apoyar no solo las inversiones chinas sino proyectos en Chile y en el conjunto de América Latina y el Caribe, añadió Bachelet.
Uno de los principales expertos en la economia de esa región, el peruano Carlos Aquino, aseguró, a Diario La Prensa, que los países latinoamericanos deberían ser más cautos antes de lanzarse a los brazos del yen.
El profesor de Economia Asiatica de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM) considera que se ha exagerado un poco la importancia del inicio de las negociaciones para la FTAAP. 'El acuerdo es importante pero de ahí a que se alcance pronto un FTAAP no parece realista'. Aquino recuerda que la FTAAP ya se planteó en 1994 con vistas a entrar en vigor en 2020. La idea se deshechó por falta de acuerdo y ahora China la retoma, envalentonada por su poderío económico.
El presidente de Perú, Ollanta Humala, y su homólogo chino, Xi Jinping.
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El economista no cree que este proyecto pueda fructificar hasta 'dentro de unos 10 años o más'. Aún y así, 'si el FTAAP quiere ser realidad tendría que ser un acuerdo menos amplio y menos audaz que el TPP. Este ultimo quiere ser el acuerdo más completo y avanzado en el mundo pues abarcaría todas las materias (incluyendo propiedad intelectual, compras de gobierno, medio ambiente o estándares laborales) y donde se busca una liberalización completa, como lo demanda EUA., algo al que se oponen varios miembros del APEC, como China'.
Aquino no descarta que algún dia ambos proyectos puedan ser compatibles. En todo caso, a los países latinoamericanos lo que les interesa, asegura, 'es que la integración económica se consolide. En principio sería más conveniente un TPP, con mercados más abiertos, pero como vemos su avance es lento. Por eso se espera más acuerdos bilaterales entre las economías miembros del foro APEC', sentencia.