Por dos décadas la exmiss Universo venezolana Alicia Machado amenazó con callarle la boca a Donald Trump y sus humillaciones. Pero lo que talvez nunca se imaginó, fue que sería la exprimera dama de EUA, Hillary Clinton, quien la ayudaría a vengarse del magnate y a convertirse en una inusitada protagonista de las elecciones presidenciales en Estados Unidos.
Machado afirma que lloró cuando en los minutos finales del tenso duelo verbal entre los dos aspirantes presidenciales, Clinton sacó a colación su experiencia en el concurso de belleza para ejemplificar cómo el ostentoso millonario trata a las mujeres.
“La llamó ‘Miss Piggy’ (Cerdita) y ‘Miss Sirvienta’ porque es latina. Donald, ella tiene un nombre. Su nombre es Alicia Machado”, dijo Clinton.
“Y se convirtió en ciudadana estadounidense, y te apuesto a que votará en noviembre”, apuntó.
Trump pareció sorprendido por la acusación. “¿De dónde sacaste eso?”, preguntó tres veces.
Alicia Machado, que exhibe en redes sociales su nuevo pasaporte estadounidense y llama a Trump “rata nazi”, vio así su venganza cumplida. “Gracias señora Hillary Clinton, su respeto a las mujeres y nuestras diferencias la hacen grande! Estoy con usted!”, escribió en Twitter.
En el primero de tres debates presidenciales, Clinton y Trump desplegaron su contrastantes temperamentos en un show televisivo observado por decenas de millones de espectadores y en el que la demócrata salió mejor parada,según los principales analistas políticos.
Pero algunos en Twitter se entretenían con la desprevenida mención de la modelo y actriz en el principal evento de la campaña presidencial estadounidense.
“¿Quién ganó el debate? Alicia Machado”, bromeó en Twitter uno de sus fanáticos.
“Es la peor”
El magnate, que hasta el año pasado presidía el concurso Miss Universo, descargó su ira en Machado. “Ella era una Miss Universo, y era la peor que hemos tenido, absolutamente la peor. Era imposible”, dijo. “Engordó mucho y era un verdadero problema. Yo le ayudé a conservar su empleo”.
Coronada Miss Universo en 1996, Machado era una bella joven de 20 años pero especialmente descollaba por su fuerte personalidad, carisma y naturalidad. Con escasos 1,70 metros rompía los patrones de altura de las ganadoras de ese certamen.
Poco después subió de peso, y Trump, que recién había adquirido el concurso, la obligó a someterse a sesiones públicas de ejercicios para adelgazar. El magnate es visto en las tomas de entonces diciendo que Machado “es una persona a la que le gusta comer”.
“Encuentro que en el gimnasio hay más de ochenta reporteros, todos sacando fotos y viendo cómo la cerdita hacía ejercicios”, dijo sarcásticamente la exmiss.
“Era una especie de circo, la ‘miss Universo gorda’, una broma que me costó mucho sufrimiento”, dijo.
Pero se volvió famosa instantáneamente, y arrancó una carrera como actriz, cantante y modelo en su país y América Latina.
Luego le siguieron los escándalos -una demanda por amenaza de muerte en 1998- y los gafes, como cuando debió cerrar su cuenta de Twitter al confundir las Coreas con China.
“Ella ha sido la miss más escandalosa de todos los tiempos”, dijo Orlando Suárez, periodista venezolano especializado en farándula.
Veinte años después vive en Hollywood y es presentada de nuevo a los medios estadounidenses en medio del evento más visto de la campaña presidencial.