California, Estados Unidos.

Los operativos de las autoridades de inmigración continúan a lo largo y ancho de Estados Unidos en cumplimiento de las órdenes del presidente Donald Trump para acelerar la deportación de los indocumentados con antecedentes criminales.

Para ellos, los agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) han recurrido a varias tácticas ante el rechazo de la policía en varios estados de cooperar en la detención de los inmigrantes.

En los últimos días, agentes encubiertos del ICE han detenido a varios indocumentados en las cortes, sitios inusuales para los operativos de esta agencia, según denunciaron organizaciones en California, Texas, Arizona, Colorado, Oregon y Nueva York.

Los inmigrantes que tienen citas judiciales en la corte por causas pendientes, como una órden judicial o trámites menores como una infracción de tránsito, están expuestos a ser detenidos en esos sitios.


A principios de febrero, agentes migratorios arrestaron a Irvin González, una mujer transgénero de origen mexicano que buscaba una orden de alejamiento de su novio por violencia de género, en una corte de El Paso, Texas.

Hace dos semanas, elementos de ICE vestidos de civil detuvieron a Juan Corinilla Guerrero luego de que se presentó a una cita de rutina en una corte de Austin, Texas; y a Eric Tovar, después de que atendió una vista en un tribunal de Phoenix, Arizona, recopiló la cadena Univision.

La agencia federal explicó a través de su vocera Virginia Kice, que las detenciones en las cortes se deben a la falta de cooperación de la policía local con dicha agencia. 'Ahora que muchas agencias policiales no apoyan a los elementos de ICE, estas personas, que a menudo tienen antecedentes criminales significativos, son liberadas en la calle, representando una amenaza potencial a la seguridad pública', afirmó Kice.

El ICE no reveló el número de arrestos realizados hasta la fecha en las cortes. Según los reportes, algunos de los detenidos habían sido condenados previamente por delitos sexuales, tráfico de drogas o por conducir en estado de ebriedad.

Agentes migratorios detuvieron en las últimas dos semanas a 248 indocumentados que tenían antecedentes penales, habían sido acusados de crímenes o habían entrado irregularmente al país después de haber sido deportados en anteriores ocasiones, en los estados de Pensilvania, Virginia Occidental y Delaware.