Las autoridades de Illinois han iniciado una investigación tras la muerte de Silverio Villegas González, un ciudadano mexicano de 38 años que fue abatido por un oficial federal de inmigración en septiembre de 2025 en Franklin Park.
El caso ha generado controversia desde el principio debido a relatos inconsistentes sobre lo ocurrido y cuestionamientos relacionados con el uso de la fuerza durante el incidente.
El incidente se registró durante la fase inicial de la denominada “Operation Midway Blitz”, una operación migratoria ejecutada por la Administración Trump en el área metropolitana de Chicago.
Mientras las autoridades federales argumentaban que el operativo buscaba reforzar la seguridad pública, sectores políticos y organismos locales cuestionaron sus métodos, señalando posibles abusos y violaciones legales.
La pesquisa estatal fue anunciada casi ocho meses después de la muerte de Villegas González, luego de que la Policía de Franklin Park pidiera oficialmente revisar el caso tras conocerse un informe de la Comisión de Rendición de Cuentas de Illinois. El documento expuso aparentes anomalías en el comportamiento de los agentes federales y recomendó investigar si durante el operativo se cometieron irregularidades o delitos.
De acuerdo con la versión del Departamento de Seguridad Nacional, el mexicano habría ignorado las órdenes de los oficiales y acelerado su vehículo contra ellos, hiriendo a uno de los agentes y arrastrándolo varios metros, situación que llevó al oficial a abrir fuego al considerar que su vida estaba en peligro.
No obstante, grabaciones de video y otras pruebas analizadas posteriormente por medios de comunicación han generado dudas sobre la narrativa oficial presentada inicialmente.
Videos difundidos posteriormente muestran a Villegas González intentando abandonar el lugar, aunque en las imágenes no se aprecia claramente que haya embestido a un agente federal. Incluso, en uno de los audios captados tras el incidente, el oficial involucrado asegura que sus heridas “no eran de gravedad”, una versión que contrasta con los primeros informes oficiales sobre supuestas lesiones severas.
El mexicano, quien trabajaba como cocinero y era padre de familia, había dejado a sus hijos en una guardería antes de dirigirse a su empleo cuando fue interceptado por agentes del ICE. Durante el operativo recibió un disparo en el cuello, presuntamente efectuado a corta distancia, y fue llevado de emergencia al Loyola University Medical Center, donde falleció menos de una hora más tarde.
Las autoridades también confirmaron que ninguno de los agentes portaba cámaras corporales al momento del operativo, por lo que hasta ahora no existe una grabación que muestre con claridad el instante exacto del disparo ni el supuesto arrastre del oficial.
El examen forense reveló que el proyectil ingresó por el lado izquierdo del cuello y quedó alojado en el pecho, lo que ha llevado a expertos a considerar que el tiro pudo haberse realizado desde una posición más elevada.
El más reciente reporte estatal cuestionó duramente el operativo migratorio y lo calificó como una acción coordinada destinada a ejercer presión sobre Illinois debido a sus políticas de protección hacia los inmigrantes.
Ante ello, el gobernador J. B. Pritzker aseguró: "Las fuerzas del orden examinarán estas pruebas y tomarán todas las medidas a su alcance para hacer justicia a los habitantes de Illinois".