El director de la División de Narcóticos y Pandillas de la Policía de Los Ángeles (LAPD), Stephen M. Carmona, asegura que la ayuda de los inmigrantes es fundamental en su lucha contra la pandilla MS-13, a la que el presidente Donald Trump ha prometido derrotar y expulsar del país.
'La MS-13 es un problema en Los Ángeles, en el país, pero el número de miembros se ha ido reduciendo en los últimos diez años en la ciudad, y una de las razones de este logro es la relación con la comunidad', aseguró Carmona en entrevista con Efe.
El nombre de la MS-13 y su peligrosidad volvió a estar en la palestra pública después que el presidente nombrara a esta pandilla como el enemigo número uno del país a finales de abril.
Tras estas declaraciones, los ojos del país se volvieron hacia Los Ángeles, ciudad que vio nacer al grupo criminal en la década de 1980.
Carmona ratificó la participación de indocumentados en las pandillas, pues se estima que, a nivel nacional, el 60 % de los miembros de las bandas hispanas son inmigrantes sin estatus legal.
'La gente quiere que su familia esté segura, que sus hijos estén seguros y saben que nosotros estamos trabajando para lograr esto', insiste el capitán.
'Con recursos limitados, comparados a fuerzas como la de Nueva York, es la ayuda de la comunidad la que ha hecho que podamos reducir el crimen'.
'Antes, todos los días había tiroteos desde los automóviles, la intervención y el trabajo conjunto con otras agencias del orden ha dado muy buenos resultados', apuntó.
Un ejemplo del trabajo en conjunto del LAPD con autoridades estatales y federales como el FBI, entre otras agencias, fue el arresto de 21 supuestos miembros de la Mara Salvatrucha (MS-13) el mes pasado, entre los que estaban algunos de sus líderes en EE.UU., según el Departamento de Justicia.
Las estadísticas muestran el éxito de los esfuerzos del LAPD en contra de la banda criminal que migró a El Salvador.
Si en 2011 las autoridades angelinas identificaron a 1,077 pandilleros activos vinculados a la MS-13, en 2017 la cifra no pasa los 763 miembros en el área de Los Ángeles, un número reducido si se compara con los 30,000 pandilleros que se estima operan en la ciudad, y 50,000 en el condado. EFE