La bancada republicana de Colorado difundió hoy un plan para 'asegurarse la protección y prosperidad' de las familias de este estado por medio de nuevas medidas contra la inmigración ilegal.
El plan, de cinco puntos, forma parte de la agenda de ese partido para la sesión legislativa estatal de 2011 e insiste en la necesidad de fortalecer la seguridad pública para reducir la presencia de indocumentados en Colorado, a la vez que se deben ofrecer alternativas para servicios de salud y educación.
'El costo de la inmigración ilegal en cuanto al uso de contribuciones impositivas para programas públicos y para seguridad en nuestro estado es inmenso', expresó por medio de un comunicado el senador estatal Ted Harvey, republicano de Highlands Ranch.
'Los senadores republicanos hemos creado un significativo plan para controlar la oleada de inmigración ilegal en Colorado', agregó.
La iniciativa propone la implementación de auditorías de agencias gubernamentales y de empresas privadas para verificar el cumplimiento de las leyes migratorias ya existentes, el uso obligatorio de la base de datos E-Verify por parte de todas las empresas registradas en Colorado, y nuevas leyes en contra de las 'ciudades santuario'.
Las 'ciudades santuario' son jurisdicciones con leyes locales que prohíben a sus departamentos de policía usar recursos propios para desempeñar tareas migratorias no delegadas en esos policías. Esas leyes, sin embargo, no restringen la cooperación de la policía local con los agentes federales de inmigración.
Los republicanos también propusieron terminar con el programa de sentencias carcelarias reducidas para ciertos criminales y eliminar todos los subsidios públicos para abortos.
Según Harvey, la implementación de estas medidas crearía 'un ambiente libre y seguro en el que la gente podrá trabajar y criar una familia'.
Pero para Pat Waak, presidente del Partido Demócrata de Colorado, la propuesta republicana 'o no entiende los datos o los distorsiona'.
Waak puntualizó que desde julio de 2006 Colorado ya cuenta con leyes migratorias locales que figuran entre las más estrictas del país y que sirvieron de modelo para legislaciones en otros estados.
Además, dijo, ninguna agencia estatal ofrece beneficios o servicios a menos que el solicitante compruebe primero que está legalmente en el país.
Y a pesar de que algunos republicanos se refieren a Denver como una 'ciudad santuario', las autoridades de Denver entregaron el año pasado a la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE) más de 7.000 inmigrantes con antecedentes criminales.
'Colorado necesita líderes que participen de una conversación honesta sobre seguridad pública y sobre otras prioridades a resolver en medio de este restringido clima fiscal', declaró la dirigente demócrata.