Miami, Estados Unidos. Los huracanes Isaías, Simón y Rachel han concentrado la atención de los organismos meteorológicos en los últimos días debido a sus trayectorias y los posibles efectos en zonas de Estados Unidos y México.
Los tres fenómenos presentan condiciones distintas, pero mantienen la preocupación por las lluvias, los fuertes vientos y las inundaciones que pueden provocar.
Huracán Isaías
El huracán Isaías alcanzó la categoría 3 en la escala Saffir-Simpson, con vientos máximos sostenidos de 120 millas por hora (195 kilómetros por hora), mientras se aproximaba al sur de Estados Unidos.
El Centro Nacional de Huracanes (NHC, por sus siglas en inglés) advirtió que el ciclón podría tocar tierra entre la noche del viernes 9 de octubre y la madrugada del sábado.
En su informe del viernes por la mañana, el NHC ubicó a Isaías a unas 245 millas (390 kilómetros) al sur de Pensacola, Florida, y a aproximadamente 170 millas (270 kilómetros) al sureste de la desembocadura del río Misisipi. El sistema avanzaba hacia el norte-noreste a 15 millas por hora (24 kilómetros por hora), con riesgo de provocar inundaciones, daños por viento y cortes de electricidad en las comunidades cercanas a su trayectoria.
Huracán Simón
Por su parte, el huracán Simón mantiene en alerta a las autoridades mexicanas debido a su posible intensificación y aproximación a las costas del Pacífico. El ciclón, que se encontraba en categoría 1 según la información proporcionada, podría fortalecerse rápidamente hasta alcanzar la categoría 3 durante el viernes y llegar a categoría 4 en las primeras horas del sábado.
Los pronósticos señalaban que Simón podría tocar tierra como huracán de categoría 3 el domingo al mediodía en las costas de Jalisco, en el occidente de México. A las 06:00 hora local, el fenómeno se encontraba a 345 kilómetros al sur de Manzanillo, Colima, con vientos sostenidos de 150 kilómetros por hora y rachas de hasta 185 kilómetros por hora, mientras avanzaba hacia el noroeste a siete kilómetros por hora.
Las zonas costeras del occidente mexicano podrían experimentar lluvias torrenciales y oleaje de hasta 4.5 metros. Las previsiones contemplaban acumulaciones de entre 150 y 250 milímetros de lluvia en áreas costeras y occidentales de Guerrero, así como en la costa y el este de Michoacán. También se esperaban precipitaciones intensas en Colima y lluvias muy fuertes en Jalisco, con riesgo de inundaciones y crecidas de ríos.
De huracán a tormenta tropical: Rachel
El tercer sistema bajo vigilancia es Rachel, una tormenta tropical que se formó en el océano Pacífico hace casi dos semanas y que anteriormente alcanzó la categoría de huracán. De acuerdo con el Centro Nacional de Huracanes, el fenómeno avanzaba en dirección noroeste, con una trayectoria que lo mantenía bajo seguimiento por su desplazamiento hacia el norte de Baja California, en México.
Según el reporte proporcionado, Rachel se encontraba a unas 935 millas al oeste de la punta sur de Baja California y a 820 millas al suroeste de San Diego, California. El sistema registraba vientos máximos sostenidos de 50 millas por hora y se desplazaba hacia el noroeste a cinco millas por hora.
Aunque los tres fenómenos presentan ubicaciones, intensidades y trayectorias diferentes, sus efectos potenciales mantienen en alerta a las autoridades y a las comunidades de las regiones expuestas.
Los organismos meteorológicos recomiendan consultar los boletines oficiales, prestar atención a las advertencias locales y seguir las instrucciones de emergencia ante posibles lluvias intensas, inundaciones, oleaje peligroso o fuertes vientos.