El papa Benedicto XVI pidió ayer por los fieles latinoamericanos y por sus gobernantes en su “lucha contra la criminalidad”, en su tradicional bendición navideña Urbi et Orbi.
“Que el Niño Jesús bendiga a los numerosos fieles que lo celebran en Latinoamérica. Que haga crecer sus virtudes humanas y cristianas, sostenga a cuantos se han visto obligados a emigrar lejos de su familia y de su tierra”, dijo el Santo Padre ante la plaza de San Pedro del Vaticano, en su bendición a la ciudad y el mundo.
El pontífice pidió en particular por los gobernantes. “Que fortalezca a los gobernantes en su compromiso por el desarrollo y en la lucha contra la criminalidad”, declaró el sumo pontífice.
La lucha contra la criminalidad es un desafío en algunos países latinoamericanos.
En México por ejemplo, donde este año hubo cambio de gobierno, más de 60,000 personas murieron en la lucha entre los cárteles de droga y las autoridades, en el marco de una ofensiva militar contra el narcotráfico emprendida hace seis años por el expresidente Felipe Calderón.
Intercede por la paz
El papa Benedicto XVI abogó por una “solución política” en Siria, llamó a “los nuevos dirigentes” chinos a respetar las religiones. “Una vez más hago un llamamiento para que cese el derramamiento de sangre, se faciliten las ayudas a los prófugos y a los desplazados y, a través del diálogo, se alcance una solución política al conflicto”, declaró el Papa desde el balcón de la basílica de San Pedro.
“Hay esperanza en el mundo... incluso en los momentos y en las situaciones más difíciles”, dijo y rezó por que la “verdad brote para la población de Siria, profundamente herida y dividida por un conflicto que no respeta ni siquiera a los enfermos y cosecha víctimas inocentes”.
Desde marzo de 2011, cuando comenzó la revuelta popular contra el régimen del presidente sirio, Bashar al Asad, que derivó en una guerra civil, la violencia ha dejado ya 44,000 muertos,
según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), una ONG opositora con sede en Reino Unido. Benedicto XVI hizo un llamamiento a “los nuevos dirigentes” chinos para que valoren “la contribución de las religiones” en todo el país, cuando en los últimos años surgieron tensiones entre China y el Vaticano.
“Que el Rey de la Paz (Cristo) dirija su mirada a los nuevos dirigentes de la República Popular China en el alto cometido que les espera. Expreso mis mejores deseos de que en esta misión se valore la contribución de las religiones, respetando a cada una de ellas, de modo que puedan contribuir a la construcción de una sociedad solidaria, para bien de ese noble pueblo y del mundo entero”, afirmó.
El Papa hizo también varios llamamientos a encontrar soluciones para la paz en África, concretamente en Nigeria, Kenia, Malí y República Democrática del Congo.
Pidió “la vuelta de la concordia en Nigeria, donde crueles atentados terroristas continúan causando víctimas, particularmente entre los cristianos”, y condenó “los sangrientos atentados que han golpeado la población civil y los lugares de culto” en Kenia. Los cristianos son objeto de numerosas persecuciones en el mundo.
Los casos que suscitan una mayor preocupación son el de Egipto, donde los coptos se sienten amenazados por el ascenso islamista, Nigeria, donde la secta Boko Haram siembra el terror en las iglesias, el norte de Malí, ocupado por los islamistas, y Sudán y Pakistán, donde varios casos de blasfemia tuvieron por víctimas a cristianos. También desde India hasta Indonesia, de China a las monarquías del Golfo, en ocasiones, los cristianos son discriminados, amenazados y marginados.