Fiscal pide 15 años para el "Rey del cachopo" por matar a su novia hondureña

El acusado de matar a la hondureña Heidi Paz Bulnes es conocido como "rey del cachopo".

El 13 de agosto del 2018 fue encontrado en los alrededores de un edificio en Madrid, España, el cuerpo desmembrado de la hondureña Heidy Paz Bulnes (25).
El 13 de agosto del 2018 fue encontrado en los alrededores de un edificio en Madrid, España, el cuerpo desmembrado de la hondureña Heidy Paz Bulnes (25).

Asturias, España

La Fiscalía española pide 15 años de prisión para el empresario de hostelería César Román Viruete como presunto responsable en agosto de 2018 del asesinato de su expareja, la hondureña Heidi Paz Bulnes, quien fue encontrada desmembrada dentro de una maleta en una nave industrial de un barrio de Madrid.

El Ministerio Público lo acusa de los delitos de homicidio y profanación de cadáver con las circunstancias agravantes de parentesco y de cometer los hechos por motivos de género, y pide también una indemnización de 300.000 euros (343.000 dólares al cambio actual) para los hijos menores de la víctima, informó este lunes la Fiscalía de Madrid en un comunicado.

El acusado, conocido como "rey del cachopo" (plato típico de la región de Asturias, en el norte de España) fue detenido en noviembre de ese mismo año en un restaurante de la ciudad de Zaragoza (noreste), donde trabajaba con identidad falsa después de haber cambiado de aspecto físico.

El fiscal cree que el acusado, "con la intención de quitarle la vida o, al menos, representándose dicho resultado, le causó la muerte" a la víctima el 5 de agosto de 2018, y considera que lo hizo "movido por el hecho" de que era "mujer" y de "no aceptar que ella quisiera distanciarse de él".

Pareja de la hondureña

Habían iniciado una relación sentimental a los pocos días de conocerse, en abril de 2018, cuando ella empezó a trabajar en el establecimiento que el encausado regentaba en Madrid.

En junio, la víctima dejó al acusado una nota manuscrita en la que le decía que se iba unos días "para pensar sobre la relación que ambos mantenían".

El 5 de agosto, la mujer llamó al acusado y fue al domicilio que habían compartido, donde se produjo, presuntamente, el crimen, según la Fiscalía. Para evitar ser descubierto y que se pudiera identificar el cadáver, "sin importarle el ultraje y la deshonra que ello suponía" para la víctima, "seccionó" el cuerpo y se deshizo de parte "sin que se haya podido determinar la forma en que lo hizo".

La identificación del torso fue posible gracias al ADN mitocondrial cotejado con su madre.

Sostiene el Ministerio Público que el acusado llevó después el tronco de la víctima en una maleta hasta una nave industrial de Madrid, que había alquilado el 15 de febrero de 2018 en representación de una entidad de la que era gerente, y después lo roció con sosa caústica e intentó quemar sus efectos personales y unos implantes de silicona que había extraído al cuerpo.

Tras enterarse de que se había encontrado el cuerpo, el acusado dejó de utilizar su línea telefónica y huyó a Zaragoza, donde consiguió un empleo de cocinero. EFE

La Prensa